
Un recargo que encareció las compras en moneda extranjera y que, según economistas, cumple una función clave para sostener el equilibrio fiscal y cuidar las reservas.
El esquema aplicó una percepción del 30% a cuenta del Impuesto a las Ganancias o de Bienes Personales sobre el tipo de cambio oficial minorista, que ronda los $1.430, cada vez que se realiza un gasto en dólares desde Argentina. Si bien ese monto puede computarse luego en la declaración jurada anual, en la práctica muchos contribuyentes no logran recuperarlo en tiempo y forma, y el valor real del reintegro se erosiona por la inflación.
La razón fiscal
Para el economista mendocino Daniel Garro, la continuidad del esquema no deja dudas sobre su finalidad. “Básicamente el dólar tarjeta ha quedado con fines recaudatorios, pero es raro que las personas paguen la tarjeta con pesos”, explicó.
Los números respaldan esa lectura. Durante 2025, el Estado recaudó $1,5 billones por percepciones de Ganancias, lo que representó el 4,1% del total de ese tributo. En el caso de Bienes Personales, los pagos adelantados alcanzaron los $93.139 millones, equivalentes al 4,7% de la recaudación anual. Solo en enero, el fisco percibió $181.283 millones por Ganancias bajo este concepto.
Desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) remarcaron que el sistema se mantiene operativo aun después del levantamiento del cepo para personas humanas, lo que confirmó que su peso dentro de la estructura de ingresos del Estado no es menor.
Impacto en las reservas
El economista Raúl Mercau aportó una mirada complementaria y sostuvo que no se trató únicamente de recaudación:“Hay dos razones principales, una es recaudatoria. El Gobierno trata de mantener un equilibrio fiscal y por lo tanto de mantener aquellos impuestos que no tengan que ver con las actividades productivas. Lo que ha prometido es reducir impuestos, pero no para las compras de consumo”.
“Otro punto tiene que ver con que al ser dólares, son para compras en el exterior y eso afecta lo que se conoce como la cuenta corriente cambiaria del Banco Central”, señaló.
Según Mercau, el balance cambiario actual reflejó más salida que ingreso de divisas, por lo que el recargo también funciona como una herramienta para moderar la demanda de dólares y evitar un mayor drenaje de reservas. “Entonces hay una razón fiscal y hay una razón de acumulación de reservas”, resumió.
Cómo evitar pagar el recargo
Garro también explicó cuál es la estrategia para esquivar la percepción del 30% en consumos en moneda extranjera. De acuerdo con su postura, la clave está en cancelar el saldo en dólares con dólares propios antes del vencimiento del resumen.
“Cuando se hacen compras en el exterior, que te vienen dolarizadas, antes de que el banco te lo especifique, es decir previo al vencimiento de la tarjeta, la clave es pagarlas en ese periodo”, concluyó.
En términos prácticos, esto implica anticiparse al cierre definitivo del resumen y asegurarse de que el pago se impute directamente en moneda extranjera, ya que una vez pesificado el consumo con el recargo, el impuesto queda aplicado automáticamente.



