
El proyecto Cobre San Romeleo, ubicado en Malargüe, completó su proceso de evaluación ambiental y la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ya fue enviada a la Legislatura para su ratificación. El emprendimiento contempla una explotación de pequeña escala, una inversión estimada de entre 3 y 5 millones de dólares y la producción de óxido de cobre, que posteriormente podrá utilizarse como materia prima para elaborar sulfato de cobre destinado a la actividad agrícola.
El director de Minería de Mendoza, Jerónimo Shantal, explicó los detalles de la iniciativa durante una entrevista en el programa Opinión, de LVDiez. Según señaló, el proyecto atravesó las distintas instancias previstas para la evaluación ambiental, con la intervención de organismos técnicos, la Universidad Nacional de Cuyo, entidades sectoriales, talleres de participación comunitaria y una audiencia pública realizada de manera presencial y virtual.
“Pasó por todas las instancias de evaluación, la Universidad Nacional de Cuyo, a través de la Facultad de Ciencias Aplicadas de Industria, dictaminó; varios organismos sectoriales opinaron, hubo una audiencia pública que se realizó en el sitio y también de manera virtual”, sostuvo Shantal.
El funcionario agregó que, según el Gobierno, cerca del 90% de las expresiones recogidas durante esa instancia fueron favorables al proyecto. La documentación oficial confirma que el expediente recibió observaciones técnicas de la FCAI que luego fueron respondidas por la empresa y continuó su tramitación ambiental.
La evaluación también incluyó la participación de la Comisión Evaluadora Interdisciplinaria Ambiental Minera (CEIAM) y de distintos organismos con competencia sobre los aspectos ambientales, productivos y territoriales. Una vez concluida esa etapa, la Autoridad Ambiental Minera aprobó la DIA correspondiente a la etapa de explotación y el Ejecutivo remitió el expediente a la Legislatura, donde deberá atravesar la ratificación prevista para los proyectos de minería metalífera.
Pequeña escala y sin explosivos
Shantal destacó que San Romeleo tendrá una dimensión reducida en comparación con otros proyectos de cobre que se encuentran en desarrollo en Mendoza. De acuerdo con la información oficial difundida sobre la iniciativa, la capacidad prevista es de 40 toneladas de mineral por día, mientras que el yacimiento cuenta con una estimación de 257.000 toneladas de reservas y una vida útil cercana a los 20 años.
“Es un proyecto muy chico, que va a tener casi una explotación de forma de cantera, dos camiones por día, aproximadamente, para que tengamos en cuenta la dimensión del proyecto”, explicó el director de Minería.
Uno de los puntos destacados por el funcionario es el método de extracción. Según explicó, la operación no utilizará explosivos y tendrá una dinámica similar a una explotación de cantera, con maquinaria de excavación. El proceso contempla luego la obtención de óxido de cobre, que constituye el producto inicial del emprendimiento.
Shantal remarcó además que el proyecto no utilizará sustancias prohibidas por la legislación provincial. “No utiliza ninguna de las sustancias que prohíbe la ley vigente”, afirmó durante la entrevista.
Uno de los principales argumentos productivos que planteó el Gobierno alrededor de San Romeleo está relacionado con el destino del mineral. El óxido de cobre obtenido en Malargüe podría ser utilizado posteriormente para elaborar sulfato de cobre, un insumo utilizado en la agricultura y particularmente en la producción vitivinícola.
“En Mendoza la agricultura importa el sulfato de cobre”, señaló Shantal. Según su estimación, la producción local permitiría sustituir cerca del 75% de las importaciones de ese insumo destinadas a las actividades agrícolas de la provincia.
El funcionario también vinculó esa posibilidad con la generación de una cadena de valor local. La idea es que el mineral extraído en Malargüe pueda transformarse posteriormente en un producto destinado a la producción mendocina, reduciendo la dependencia de proveedores externos y generando actividad vinculada al procesamiento y elaboración del insumo.
El proyecto se localiza en el Puesto Aguas de Isaac, en la Quebrada de San Romeleo, distrito Río Barrancas, aproximadamente a 160 kilómetros de la ciudad de Malargüe. La titularidad corresponde a LABSA S.A. y la operación estará a cargo de AREX Mining S.A.
Cómo avanza San Jorge
Durante la entrevista, Shantal también fue consultado por el avance de PSJ Cobre Mendocino, el proyecto ubicado en Uspallata que tiene una escala considerablemente mayor que San Romeleo. El funcionario aseguró que el Gobierno realiza controles periódicos sobre el cumplimiento de los requisitos establecidos en su Declaración de Impacto Ambiental.
“Todas las semanas hacemos controles específicos. Están cumpliendo cada uno de los requisitos de la DIA, previo al inicio de la construcción”, sostuvo.
Según el director de Minería, el cronograma del proyecto avanza de acuerdo con lo previsto y la expectativa oficial es que la construcción comience durante el primer o segundo trimestre de 2027. Shantal aclaró que esa etapa implicará inicialmente movimientos de suelo y otras tareas vinculadas con la preparación del sitio.
Además, explicó que la empresa incorporó modificaciones tecnológicas a su proyecto. Entre ellas mencionó la adquisición de un nuevo filtro destinado a optimizar el proceso de filtrado y reducir la humedad de los lodos generados durante la explotación. Según sus declaraciones, esa mejora permitiría elevar la producción proyectada de aproximadamente 40.000 a 75.000 toneladas de cobre fino y supone un incremento de unos USD 70 millones en la inversión inicial.
Otro frente vinculado con PSJ es la infraestructura eléctrica. Shantal indicó que el informe de impacto ambiental correspondiente a la línea eléctrica ya fue presentado y se encuentra bajo evaluación de la Unidad de Evaluación Ambiental, mientras avanzan las gestiones vinculadas con el financiamiento de las obras.



