
La medida, confirmada por altas fuentes de la Casa Rosada, busca desalentar la participación en la huelga que rechaza el proyecto de reforma laboral.
Una huelga en el día clave del Congreso
El paro de 24 horas está programado para el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma, previsto inicialmente para este jueves 19 de febrero. A diferencia de otras protestas, esta vez la CGT decidió no realizar una movilización masiva al Congreso, apostando por una paralización total de actividades que se sentirá con fuerza en las calles.
“Están avisados: día que no se trabaja, día que no se paga“, sentenciaron desde el Ejecutivo nacional. La decisión sigue la línea del “protocolo antipiquetes” y la política de austeridad del oficialismo, que ya ha aplicado descuentos similares en paros anteriores.
El transporte, el factor determinante
Lo que distingue a esta convocatoria es la adhesión total de los gremios del transporte. La Fraternidad (trenes), la UTA (colectivos) y sindicatos aeronáuticos confirmaron que se sumarán a la huelga. Sin medios públicos de transporte, el impacto de la medida será casi total, dificultando incluso la llegada de aquellos trabajadores estatales que sí deseen cumplir funciones.
“Nos cercenaron el derecho a la protesta con esta ley. Parar y reclamar es lo más importante que tenemos“, afirmó Omar Maturano, líder de los ferroviarios, al justificar la dureza de la medida.
Los puntos de conflicto: por qué para la CGT
El malestar sindical escaló tras la incorporación de un artículo en el proyecto de ley que propone reducir el pago de salarios durante licencias por enfermedad o accidentes no laborales. Además, la central obrera rechaza:
- Las restricciones al derecho de huelga en servicios esenciales.
- Los cambios en el sistema de indemnizaciones.
- La implementación del “banco de horas” y las modificaciones en el régimen de vacaciones.
Mientras la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ya anunció que, a diferencia de la CGT, ellos sí marcharán al Congreso, el país se encamina a una jornada de alta volatilidad política donde el destino de la reforma laboral pende de un hilo en el recinto parlamentario.
Con información de Clarín e Infobae.
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