
Tras un año de trabajo en comisiones y un dictamen que nunca llegó a la Cámara, el oficialismo impulsa nuevamente bajar la edad mínima de imputabilidad ante hechos de delincuencia juvenil.

En el Congreso nacional se volvió a colocar en primer plano el debate sobre la reducción de la edad de imputabilidad, un tema que hace más de un año viene siendo analizado pero que aún no logró llegar al recinto de la Cámara de Diputados para su votación.
La discusión cobró renovada fuerza tras el crimen de Jeremías Monzón (15), cometido por otros adolescentes, lo que llevó a figuras del oficialismo a exigir avances legislativos. La senadora Patricia Bullrich aseguró que “la Ley Penal Juvenil estuvo frenada en el viejo Congreso porque algunos eligieron que no avanzara” y sostuvo que “en este nuevo Congreso, la ley debe salir”.
En mayo de 2025, un plenario de comisiones aprobó un dictamen de mayoría acordando bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, tras extensas negociaciones entre bloques del oficialismo y aliados. Sin embargo, esa iniciativa nunca fue incluida en el temario de sesiones ordinarias ni extraordinarias, por falta de acuerdos para asegurar su tratamiento en el recinto.
El dictamen plantea que adolescentes de entre 14 y 18 años puedan ser imputados penalmente por hechos tipificados como delitos, con penas definidas por jueces especializados, y la posibilidad de privación de libertad en institutos conforme a la resolución del magistrado.
La iniciativa enfrente rechazo de bloques como Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, que argumentan que el proyecto “no está suficientemente maduro” y que no resuelve la problemática de la inseguridad.
Desde el oficialismo, además de Bullrich, líderes legislativos como Martín Menem reafirmaron que “el que las hace, las paga” y ratificaron que la baja de la edad de imputabilidad será uno de los ejes de la Reforma del Código Penal durante 2026.



