
En medio de la tensión global por el conflicto en Medio Oriente y la suba del petróleo, el CEO de YPF, Horacio Marín, buscó llevar tranquilidad al mercado local y aseguró que no prevé saltos bruscos en el precio de las naftas.
La nueva escalada bélica entre Estados Unidos e Israel con Irán volvió a tensionar al mercado energético y empujó el precio del petróleo a su nivel más alto desde mediados de 2024. En Argentina, la suba del crudo vuelve a plantear un escenario de doble filo: si los valores internacionales se sostienen, podría traducirse en un mayor ingreso de dólares por exportaciones y en una mejora de la balanza comercial; pero, al mismo tiempo, instala la discusión sobre un eventual traslado a los surtidores.
En ese contexto, Marín aseguró que la compañía no aplicará incrementos automáticos ante movimientos coyunturales del panorama internacional. “No va a haber cimbronazos con el precio de los combustibles. Nosotros tomamos decisiones tranquilas frente a estas situaciones”, informó.
La situación en el estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio mundial de crudo, provocó subas en los mercados y encendió la preocupación por su posible traslado a los surtidores locales.
“Lo que está afectando en estos días que es por el estrecho de Ormuz se exportan los países 15 millones de barriles de petróleo. El 15% del consumo mundial pasa por ese estrecho. Es una ruptura a la oferta lo que genera aumento de precios”, explicó el titular de YPF.
“En YPF tenemos una política de precios, no vemos el precio del petróleo en el día, tenemos un acuerdo con los consumidores. Lo que hacemos es tener un promedio, entonces cuando hay precios del petróleo que duran muy poco no afecta al precio de los combustibles”, sostuvo Marín.
Según detalló, el mecanismo busca evitar traslados automáticos de subas o bajas repentinas. “Lo que hacemos es que tanto en las caídas y subidas rápidas no tiene afectación en el precio al consumidor”, indicó. Y reforzó esa idea al señalar: “Tenemos una fórmula matemática para que los picos y los valles no afecte al consumidor. Siempre es mejor mantener los precios constantes. No esperen cimbronazos, por eso hicimos esa política de precios de promedios móviles”.
Sin embargo, Marín admitió que si el precio del petróleo se mantiene alto durante varios meses —mencionó un horizonte de tres meses como referencia— entonces sí habrá impacto en el precio de los combustibles.
“Ahora si el precio del barril se queda muy alto va a afectar el precio de los combustibles pero muy de a poco”, manifestó. Y agregó: “No hay que actuar con pánico en estos escenarios. No habría cimbronazos con los precios de las naftas, YPF no lo va hacer. Va a ir viendo cómo evoluciona el precio”, insistió.



