
El caso comenzó a tomar forma este miércoles, cerca de las 15, cuando la División Violencia Familiar y de Género Metropolitana recibió un llamado anónimo en el que se alertaba sobre una posible situación de violencia dentro de una vivienda de la localidad chaqueña de Fontana.
A partir de esa comunicación, personal policial se trasladó hasta una casa situada en inmediaciones de la calle Santa Fe. La mujer denunciada, de 71 años, se moviliza en silla de ruedas. Antes de ingresar al domicilio, los efectivos dialogaron con personas que viven en la zona para obtener información sobre lo que ocurría en el lugar.
Familiares denunciaron presuntos malos tratos
El ingreso de los agentes a la vivienda se realizó con autorización de familiares del hombre de 31 años. Fue entonces cuando los allegados aseguraron que el joven atravesaba episodios de violencia física y psicológica que, según su denuncia, eran ejercidos por su propia madre.
Durante el procedimiento también intervino la abuela del hombre, quien se presentó como testigo de los presuntos hechos. Su declaración quedó incorporada en el marco de las actuaciones iniciadas luego del aviso recibido por la fuerza de seguridad.
La denuncia no quedó limitada únicamente a los testimonios. Los familiares entregaron a los policías fotografías y grabaciones que, según sostuvieron, mostrarían algunos de los episodios de maltrato denunciados. Ese material fue recibido por los agentes y quedó incorporado a las actuaciones oficiales para ser analizado en el marco de la investigación.
Una hermana había iniciado un pedido de custodia
En medio de la intervención policial se conoció otro antecedente vinculado con la situación familiar. Una hermana del hombre había iniciado en enero de 2026 un trámite para obtener formalmente su custodia, y la gestión fue presentada ante el Instituto Provincial para la Inclusión de las Personas con Discapacidad del Chaco (Iprodich).
No se informó, cuál era el estado de ese expediente al momento en que se produjo la denuncia ni si ya existía una resolución sobre el pedido.
La existencia de ese trámite pasó a formar parte del contexto que rodea la investigación, mientras las autoridades intentan establecer qué ocurrió dentro del domicilio y determinar el alcance de los hechos señalados por los familiares.
La Justicia intervino tras la denuncia
Una vez que la Policía tomó conocimiento de las acusaciones y recibió los elementos entregados por los allegados, se dio intervención a la Fiscalía Penal N.º 1.
Desde esa fiscalía se dispuso que el expediente fuera elevado a la Mesa Única de Intervención Temprana (M.U.I.T.). Además, se ordenó enviar una copia de las actuaciones al Juzgado de Familia que se encontraba de turno.
De esta manera, el caso quedó bajo análisis tanto por la denuncia relacionada con los presuntos episodios de violencia como por la situación familiar del hombre de 31 años.
Hasta el momento, a investigación continúa abierta y las autoridades deberán evaluar los testimonios, las fotografías, los videos y el resto de las actuaciones incorporadas al expediente. El avance de la causa permitirá establecer si los elementos presentados por la familia respaldan la denuncia y qué medidas corresponden adoptar para resguardar al hombre involucrado.




