
Lo que debía ser una fiesta del fútbol mundial en Qatar terminó en un cruce diplomático sin retorno. Tras confirmarse la cancelación de la Finalissima 2026, la Conmebol emitió un contundente comunicado en el que dejó clara su postura: no estaban dispuestos a ceder ante las condiciones de la UEFA, que pretendía otorgarle la localía absoluta a España en el Santiago Bernabéu. El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, rompió el silencio y dejó clara la postura argentina: bajo ningún concepto se aceptaría jugar en la casa del rival.
Tapia sostuvo que “desde el primer momento sostuvimos que el partido debía jugarse en una sede neutral para garantizar la equidad deportiva”, por lo que el ofrecimiento del Benabeu no respetaba ese principio.
El titular de la AFA luego expuso que “posteriormente se presentó la posibilidad de jugar en una sede neutral en Italia el 27 de marzo“, pero la entidad del fútbol argentino si bien aceptó el lugar, pidió otra fecha cercana. “Argentina aceptó la sede sin objeciones, solicitando únicamente reprogramar el encuentro para el 31 de marzo“, explicó, sin fundamentar el motivo del cambio.
“Desde la AFA lamentamos profundamente que, a pesar de la voluntad y los esfuerzos realizados, no haya sido posible concretar este encuentro que tanto esperaban los hinchas del fútbol“, concluyó en sus redes sociales.
Como presidente de la AFA considero importante informar, con claridad y transparencia, las razones por las cuales finalmente no se disputará la Finalissima entre Argentina y España:
— Chiqui Tapia (@tapiachiqui) March 15, 2026
Los 3 puntos clave del comunicado de Conmebol
El descargo de la Confederación Sudamericana se centró en tres ejes que consideran “innegociables”:
- El rechazo a la localía de España: Conmebol reveló que la UEFA intentó imponer el Estadio Santiago Bernabéu (Madrid) como única opción tras la baja de Qatar. “Aceptar jugar en la capital del rival administrativo era entregar la equidad deportiva”, reza el texto.
- La contrapropuesta de Roma: Argentina propuso trasladar el partido al Estadio Olímpico de Roma para el 31 de marzo, garantizando un territorio neutral en Europa. Sin embargo, la UEFA lo rechazó alegando que los jugadores de España debían regresar antes a sus clubes (Barcelona y Atlético de Madrid) para la liga local.
- Voluntad de juego: Conmebol enfatizó que incluso aceptaron la opción de Madrid en un momento, pero solo si se movía la fecha al 31 para dar aire al calendario. La negativa de la UEFA a mover el partido del 27 de marzo fue lo que finalmente “dinamitó” el acuerdo.
El futuro de la relación Conmebol-UEFA
Este conflicto pone en duda la continuidad del acuerdo estratégico entre ambas confederaciones. Mientras que UEFA calificó de “inaceptables” las exigencias de Argentina, Conmebol respondió que “la dignidad del campeón de América no está a la venta por conveniencias de calendario de terceros”.
Por ahora, el trofeo queda vacante y la relación entre Domínguez y Ceferin (presidente de UEFA) atraviesa su momento más tenso desde la creación de la Finalissima en 2022.
El comunicado de la Conmebol
La CONMEBOL y la AFA reiteraron en todo momento su voluntad de disputar la Finalissima en terreno neutral y aceptaron la sede propuesta después de una larga insistencia por parte de UEFA para jugarse en Madrid Lamentablemente, no fue posible alcanzar un acuerdo final para la realización del partido al no aceptarse la alternativa de fecha solicitada dado el poco tiempo disponible.
La CONMEBOL y la UEFA habían acordado hace meses la disputa de la Finalissima entre las selecciones de Argentina y España en Catar, un país que ha demostrado capacidad para la organización de eventos de esta magnitud y un compromiso firme con el fútbol.
Una vez descartada la posibilidad de jugar en Catar, ambas confederaciones -así como las federaciones de Argentina y España- se abocaron a la búsqueda de una solución para satisfacción de todas las partes. En este marco, salta a la vista que el planteamiento de realizar un único partido en Madrid faltaría al principio de equidad deportiva por no tratarse de una sede neutral.
En esta situación, el sábado 14 de marzo llegó a la AFA la propuesta de realizar el partido en una sede neutral, Italia, el 27 de marzo. Argentina aceptó la idea sin objeciones, salvo la fecha, sugiriendo el día 31 de marzo.
Lamentablemente, la UEFA comunicó que la realización del partido el día 31 -solo cuatro días más tarde de la propuesta original- no era posible, quedando cancelada la Finalissima.
La CONMEBOL y la AFA lamentan profundamente que, a pesar de los esfuerzos realizados y de la voluntad manifestada para disputar este partido, en terreno neutral desde el primer momento, no haya sido posible.
Por parte de la CONMEBOL y la AFA no queda más que agradecer a Catar por la acostumbrada buena predisposición y a la UEFA y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por los esfuerzos para llevar a cabo este trascendental partido.
Con información de TN e Infobae.



