
El gobernador Rolando Figueroa anunció que Neuquén declarará la emergencia meteorológica por seis meses ante las precipitaciones extraordinarias asociadas al fenómeno climático de El Niño. La decisión busca reforzar las tareas de prevención y asistencia en una provincia donde las lluvias pusieron bajo presión la infraestructura y generaron preocupación por las crecidas de ríos y arroyos.
“Se están llenando cañadones que hace 70 años que no recibían semejante cantidad de agua”, advirtió el mandatario, al describir la magnitud del fenómeno. Según explicó, los equipos provinciales recorren las zonas afectadas para evaluar el comportamiento de las precipitaciones y anticipar posibles contingencias.
Figueroa sostuvo que la capacidad de la infraestructura existente resulta insuficiente para absorber lluvias de esa intensidad. En ese contexto, indicó que el Gobierno provincial conformó un comité de trabajo para coordinar la respuesta y priorizar la asistencia a la población, además de continuar con las obras pluviales y aluvionales.
El anuncio se produce en un escenario de preocupación por los efectos de El Niño durante los próximos meses. La emergencia tendrá una duración prevista de seis meses, aunque su alcance concreto dependerá del decreto que formalice la medida.
Crecidas y riesgo hídrico: Figueroa planteó construir una represa sobre el río Neuquén
La situación meteorológica también reabrió el debate sobre la infraestructura necesaria para regular los caudales y reducir el impacto de las crecidas. El gobernador consideró que Neuquén necesita una represa de gran envergadura sobre el río que lleva el nombre de la provincia.
“Es una obra que no es para nada económica y que lleva tiempo”, reconoció Figueroa, quien recordó que hace dos décadas que no se construye una represa en el país.
El planteo apunta a incorporar soluciones de largo plazo frente a eventos climáticos extremos, aunque el proyecto requiere estudios técnicos, financiamiento y plazos de ejecución que exceden la respuesta inmediata al temporal.
En paralelo, la Provincia sostiene inversiones en obras pluviales y aluvionales para mejorar el escurrimiento del agua y reducir la exposición de las localidades vulnerables. La combinación de medidas preventivas, asistencia y planificación de infraestructura será clave para afrontar las contingencias meteorológicas previstas.
Neuquén prevé invertir u$s1.800 millones en obra pública durante 2027
Más allá de la emergencia climática, Figueroa repasó el programa de inversiones de su gestión y anticipó que Neuquén destinará u$s1.800 millones a obra pública durante 2027.
El gobernador afirmó que su administración recibió una deuda de infraestructura estimada en u$s4.000 millones y que ya ejecutó inversiones por algo más de u$s2.000 millones. Según planteó, el objetivo es reducir ese déficit y, al mismo tiempo, preparar a la provincia para las nuevas demandas derivadas del crecimiento económico y demográfico.
Uno de los principales desafíos está en la infraestructura educativa. Figueroa estimó que será necesario construir cerca de 150 aulas por año para responder a las necesidades vinculadas con la llegada de nuevas familias. También destacó que actualmente se ejecutan 100.000 metros cuadrados de edificios escolares y sostuvo que busca eliminar las 700 aulas tráiler que recibió al comienzo de su gestión.
En salud, el mandatario señaló que continúan las inversiones en hospitales y otros establecimientos. En seguridad, mencionó la construcción de infraestructura penitenciaria con capacidad proyectada para 1.000 personas privadas de la libertad y anticipó mejoras en las 73 comisarías provinciales.
El Gobierno neuquino busca, de esta manera, atender las urgencias que impone el escenario meteorológico y sostener un programa de infraestructura destinado a acompañar el crecimiento de la provincia. La emergencia por seis meses y la inversión prevista para 2027 forman parte de dos respuestas complementarias: reforzar la capacidad de prevención ante las lluvias y ampliar los servicios públicos frente a las nuevas demandas.



