
Un grupo de vecinos del barrio Rincón de Mitre del departamento de Maipú realizó este lunes una protesta en la sede de la Municipalidad, donde se “atrincheraron” esperando que los reciba el intendente Matías Stevanato. Todo en el marco de un reclamo por el asfaltado de su calle principal, que fue pautado con la comuna, pero no se realizó.
Desde la Municipalidad señalaron que los vecinos debían cubrir un porcentaje de la obra que no se cubrió. Los vecinos dijeron que muchos no pagaron por “desconfianza”. Ahora la comuna devolverá el dinero que recibió hasta el momento, actualizado con inflación. Sin embargo, hay dudas sobre esos mecanismos de devolución.
Un acuerdo y la obra que no empezó
Todo surge a raíz de un convenio suscrito en 2023 entre la Municipalidad y la comisión directiva del barrio, que tiene 180 vecinos. La Comuna se comprometió a hacerse cargo del 40% del costo del asfalto de la calle de ingreso, relegando el 60% restante a los vecinos.
En ese momento, la ordenanza 7403 estableció que la Municipalidad iba a llamar a licitación para iniciar las obras “una vez asegurado el pago del 60% del costo total de la
misma” por parte de los vecinos o menos, “de acuerdo a la disponibilidad presupuestaria del municipio“.
En esa oportunidad, la comuna emitió volantes de pago para que cada vecino cancele su parte. Había facilidades de pago a contado con descuento o cuotas. Algunos vecinos cancelaron el importe en un pago y otros fueron asumiendo su compromiso en partes.
En un primer momento, la obra completa fue tasada en 120 millones de pesos, por lo que el monto sujeto a prorrateo (a dividir entre los vecinos) era de 72 millones de pesos. No todos pagaban el mismo monto, por la posición de los lotes.
La cuestión es que los vecinos no lograban acceder a ese piso que la Municipalidad exigía para comenzar la obra.

En 2025, la situación se agravó. La Municipalidad convocó a recalcular el costo total de la obra y los aportes con una nueva ordenanza que se aprobó en noviembre. El valor total de la obra pasó de $120 millones a $640 millones. Un incremento del 433%. Como compensación por la situación, se comprometió a hacerse cargo del 50% (no el 40% del anterior acuerdo).
Entonces, el costo a cubrir por los vecinos pasó a ser de 340 millones. A los que ya habían cancelado se les respetó el aporte, pero a todos aquellos que tenían deudas o no habían pagado, les recalcularon el monto total y los valores de las cuotas se hicieron mucho más difíciles de asumir.
La diferencia a pagar se estableció en tres cuotas con vencimiento en marzo, abril y mayo del 2026.
La explicación que hicieron desde la comuna (coherente con la versión de algunos vecinos que fueron a la municipalidad a pedir explicaciones) es que el presupuesto total de la obra tuvo que incrementarse en esos valores a raíz del incremento de los costos de los materiales, que en su mayoría son derivados del petróleo. El precio del mismo, atado al del barril internacional, aumentó significativamente en ese periodo.
La cuestión es que nuevamente en 2026 hicieron el corte y desde la Comuna informaron que 113 vecinos de los 180 todavía adeudan pagos comprometidos para iniciar la obra. Informaron además que el 65% de los vecinos no estaba al día con las tasas municipales.
Sin embargo, los vecinos señalaron a El Sol que muchos no pagaron por la “desconfianza” que tienen en que la Municipalidad inicie efectivamente la obra. Según comentaron, hasta el momento tienen costeado el equivalente a 240 millones. de los 340 millones de pesos.
Hubo otras instancias de negociación. Por ejemplo, la Comuna dijo haber ofrecido iniciar un esquema de pavimentación por etapas, pero que la comisión directiva sometió a votación esta idea y fue rechazada.
El martes de la semana pasada hubo otra protesta de los vecinos en el edificio municipal. Se comprometieron a dar una respuesta para hoy y la misma llegó en formato de comunicado. Básicamente, les dijeron que la obra no se iba a hacer y que la plata que habían puesto los vecinos iba a ser devuelta con una actualización por Índice de Precios al Consumidor (IPC). Es decir, inflación.
Con el comunicado en la mano, un grupo de vecinos acudió en horas del mediodía la edificio municipal reclamando por la continuidad del proceso hasta tanto puedan reunir los fondos. “No queremos la plata, queremos el asfalto“, indicó uno a El Sol.
Fueron atendidos por el secretario de Obras, Eduardo Mezzabotta, y el secretario de Hacienda, Maximiliano Gabrielli. Sin embargo, se quedaron porque exigían hablar con Stevanato. Un grupo de 10 vecinos se quedó en el interior del edificio, otro en el ingreso y los restantes fuera de las instalaciones. Cerca de las 20 se retiraron.
Ahora las dudas surgen en torno a la devolución. Mientras desde el Municipio explicaron a El Sol que el acumulado de inflación rige desde cada pago de los vecinos (si cancelaron en el inicio, suma la inflación desde 2023) y por cada cuota para los que pagaron en partes; los vecinos dudan sobre cómo será el reintegro. Si en cuotas o a contado.
El comunicado enviado a los vecinos no describe ese mecanismo. “Oportunamente se informará cómo se realizará el reintegro“, expresó. Aunque sostiene que dio por finalizada la operación.


