
La actividad reunió a especialistas del INTI, autoridades ambientales nacionales y provinciales y representantes del sector privado para profundizar en la identificación de contaminantes orgánicos persistentes, presentes en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. La iniciativa forma parte de PREAL, impulsado con financiamiento internacional, y busca fortalecer las capacidades técnicas para una gestión ambientalmente segura de estos residuos.
El Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza participó en una jornada de sensibilización, capacitación y detección de contaminantes orgánicos persistentes (COP) presentes en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), realizada en el marco del Proyecto de Residuos Electrónicos en América Latina (PREAL), una iniciativa orientada a fortalecer las capacidades nacionales y la cooperación regional para la gestión ambientalmente racional de estos contaminantes.
El encuentro se desarrolló en el Hotel NH Cordillera y convocó a representantes de organismos públicos, especialistas técnicos y actores vinculados con la gestión de residuos. La propuesta combinó exposiciones sobre el contexto normativo y ambiental con instancias de intercambio y una actividad práctica de detección mediante tecnología de fluorescencia de rayos X (FRX/XRF).
La jornada fue organizada conjuntamente por organismos públicos, instituciones técnicas y la empresa mendocina Reciclarg, especializada en la gestión y valorización de residuos electrónicos. Su titular, Farid Nallim, participó de la apertura institucional y acompañó las actividades prácticas desarrolladas durante la tarde.
Durante la apertura, Alberto Capra, director del Centro Regional Basilea para América del Sur del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), destacó la importancia de generar conciencia sobre los riesgos asociados a los residuos electrónicos y de ampliar el conocimiento entre los distintos sectores involucrados.
“Muchas veces damos por conocido que los aparatos eléctricos y electrónicos pueden contener sustancias contaminantes, pero no siempre es así. Mientras están en uso, sus riesgos se encuentran controlados; el problema aparece cuando se convierten en residuos y es necesario definir cómo gestionarlos de manera ambientalmente racional. Por eso, nos pareció muy importante generar esta instancia en Mendoza y que lo que compartamos hoy pueda transmitirse también en los distintos ámbitos de trabajo”, señaló.
El PREAL cuenta con financiamiento de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi) y se desarrolla junto con la Subsecretaría de Ambiente de la Nación. Entre sus líneas de trabajo se encuentran el fortalecimiento de las capacidades de gestión de los residuos electrónicos, la identificación de plásticos que contienen retardantes de llama bromados y la mejora de las herramientas técnicas para su clasificación y tratamiento adecuado.
En la apertura también participó Iván Funes Pinter, director de Áreas Protegidas de Mendoza, quien destacó la importancia de dar continuidad al trabajo conjunto con los equipos técnicos que vienen desarrollando estudios ambientales en áreas naturales protegidas, como el Parque Provincial Aconcagua. En ese sentido, señaló: “La problemática de los plásticos constituye un desafío ambiental relevante y una necesidad de generar conocimiento y adoptar precauciones que permitan reducir sus impactos”.
Por su parte, Leonardo Fernández, director de Gestión y Fiscalización Ambiental, puso el foco en la necesidad de mejorar la trazabilidad de los residuos para conocer qué se genera, cómo se manipula y cuál es su destino final. “Disponer de información confiable resulta fundamental para diseñar políticas públicas eficaces. En ese sentido, anticipó la implementación de una nueva aplicación destinada al seguimiento de los residuos peligrosos, que permitirá fortalecer el control sobre más de 1.700 empresas en las etapas de manipulación, transporte y disposición final”, destacó.
Fernández también remarcó que la Provincia trabaja para mejorar los procesos de gestión y estandarizar procedimientos no solo para los residuos electrónicos, sino también para otras corrientes que requieren controles específicos.
En representación del INTI, Juan Carlos Najul, de la Dirección Técnica de Industrias Extractivas y Manufactureras Cuyo, ratificó el compromiso del organismo con el desarrollo de soluciones que permitan reducir los impactos ambientales de las actividades productivas.
“Es una oportunidad para acceder a información de primera mano sobre el estado del arte en materia de contaminantes presentes en los residuos electrónicos y para que los distintos actores cuenten con el respaldo técnico e institucional del INTI. Desde nuestros laboratorios, profesionales y programas de trabajo podemos contribuir a mejorar procesos, medir impactos ambientales y acompañar iniciativas que se traduzcan en resultados concretos para nuestra comunidad”, afirmó.
Una mirada integral sobre la gestión de residuos en Mendoza
Durante la jornada, Carla Castro, técnica de la Subsecretaría de Ambiente de Mendoza, presentó el estado de situación provincial y los principales desafíos para avanzar hacia un modelo de gestión sostenible de los residuos.
Bajo el eje “Mendoza en transición del pasivo ambiental a la gestión sostenible de residuos”, la exposición abordó el diagnóstico de las distintas corrientes de residuos, las dificultades vinculadas con la disposición inadecuada y la necesidad de fortalecer la infraestructura, la trazabilidad y la disponibilidad de información.
Según los datos presentados, los residuos sólidos urbanos representan la principal corriente en términos de generación, con una estimación de 0,8 kilogramos por habitante por día. En el caso de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, la generación se estima entre 8 y 10 kilogramos anuales por habitante.
También señaló que, de acuerdo con el diagnóstico expuesto, el 62,8 % de los residuos generados recibe recolección y disposición final, mientras que el porcentaje restante plantea desafíos ambientales y sanitarios asociados a su destino. A esto se suma la presencia de basurales a cielo abierto y la necesidad de contar con soluciones específicas para las distintas corrientes.
“Para avanzar hacia una gestión sostenible necesitamos un marco normativo adecuado, articular con los municipios, el sector privado y la comunidad científica, y fortalecer las capacidades técnicas. No podemos abordar todas las corrientes de residuos de la misma manera, porque cada una tiene características y riesgos particulares. La tecnificación y la generación de datos son fundamentales para encontrar soluciones a la escala de la problemática”, explicó Castro.
En este marco, destacó las acciones que impulsa la Provincia para mejorar la gestión de residuos, fortalecer los sistemas de información y trazabilidad, avanzar en el cierre de basurales a cielo abierto y promover alternativas de valorización en el marco de la economía circular.
La presentación permitió vincular estos desafíos provinciales con la problemática específica de los residuos electrónicos, cuya composición puede incluir sustancias que requieren identificación y procedimientos diferenciados para evitar impactos sobre el ambiente y la salud.
Cooperación entre Nación y Provincia
La jornada contó también con la participación virtual de la doctora María Candela Nassi, asesora y coordinadora nacional del PREAL en la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, quien destacó el trabajo sostenido con las provincias y la importancia de fortalecer las capacidades de los actores que intervienen en la gestión de residuos.
Nassi explicó que, a lo largo de su implementación, el proyecto impulsó iniciativas vinculadas con el desarrollo normativo, el relevamiento de operadores habilitados y el fortalecimiento de las capacidades de las empresas dedicadas a la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
“Es un proyecto que ha sido muy importante para fortalecer las iniciativas nacionales y mejorar la articulación regional. En Argentina trabajamos especialmente en el desarrollo de herramientas normativas para la gestión de los residuos electrónicos, en la mejora de las capacidades de las empresas que los gestionan y en la identificación de plásticos con retardantes de llama bromados. Esta última línea representa un avance significativo, porque permite incorporar capacidades técnicas que no estaban desarrolladas de la misma manera en la región”, sostuvo.
La coordinadora nacional también valoró el acompañamiento de Mendoza en distintas actividades del proyecto y remarcó la importancia de sostener el trabajo conjunto entre las autoridades ambientales, las empresas y los organismos técnicos.
Capacitación y aplicación práctica
La última parte de la jornada estuvo destinada a una visita técnica y una demostración práctica del uso de un analizador portátil de fluorescencia de rayos X (FRX/XRF), una herramienta que permite realizar detecciones rápidas para orientar la identificación y clasificación de materiales potencialmente contaminados.
La actividad abordó criterios para reconocer residuos que podrían contener contaminantes orgánicos persistentes, distinguir residuos peligrosos y no peligrosos, preparar muestras y determinar en qué situaciones es necesario recurrir a laboratorios especializados. También se analizaron los alcances y las limitaciones de estos métodos de detección.
La incorporación de estas herramientas contribuye a mejorar las capacidades de evaluación y clasificación de los residuos electrónicos y a orientar su manejo de acuerdo con sus características y riesgos específicos.
A través de esta iniciativa, el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza continúa fortaleciendo la articulación con organismos nacionales, instituciones técnicas y actores del sector privado para avanzar hacia una gestión integral de los residuos, basada en el conocimiento científico, la capacitación y la incorporación de tecnologías que permitan reducir los impactos ambientales y promover un uso más eficiente de los recursos.








