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Una experiencia musical diferente llega a Mendoza: Marcelo Arce presenta "Las 4 Estaciones"

El célebre divulgador que lleva más de medio siglo de trayectoria con un estilo único que subvierte el formato tradicional de los conciertos. Del Wincofón en la Facultad de Derecho a llenar salas con una propuesta donde conviven Mozart, Piazzolla y Freddie Mercury.

Hay quienes explican la música desde la tarima académica y hay quienes la sienten con el cuerpo entero. En ese segundo grupo, inconfundible e irrepetible, se ubica Marcelo Arce. Con más de 50 años de trayectoria, el divulgador musical ha convertido cada una de sus presentaciones en un verdadero espectáculo donde la música es el centro, pero su histrionismo, su vehemencia y su particular uso del “cotilleo” histórico marcan el pulso de la noche. Lejos de la solemnidad de los obituarios con los que a menudo se presenta la música clásica, lo de Arce es otra cosa: un puente directo entre los grandes compositores y un público que no necesita saber de técnica para emocionarse.

El próximo 2 de octubre, el Teatro Excelsior recibirá al reconocido divulgador musical con su propuesta “Las 4 Estaciones”. Un viaje sonoro y audiovisual que cruza géneros y rompe con los moldes tradicionales de la música clásica. Mientras que el 3 de octubre estará en el Teatro El Círculo, Olegario V Andrade 510 de la Ciudad de Mendoza. Entradas en EntradaWeb.

En la antesala de su presentación en San Rafael y Mendoza, Arce dialogó con Diario PORTADA y repasó los accidentes felices que dieron origen a un fenómeno cultural inigualable.

El nacimiento del “Estilo Arce”

Todo comenzó en 1975, en la Facultad de Derecho, donde cursaba sus estudios. Un encargado del área de extensión cultural le hizo una pregunta clave: por qué sus compañeros no asistían a los conciertos. La respuesta de Arce fue tajante: “Muchos no lo entienden o le tienen miedo a la música clásica”. La réplica fue una invitación a dar un curso.

Sin experiencia previa, pero con una convicción férrea, ideó un concepto que marcaría un antes y un después: “Cómo me gustaría a mí que me explicaran lo que se escucha”. Así nació el concepto de “apreciación musical”, un término que registró en el país y en el mundo.

Armado únicamente con un Wincofón -sin micrófonos ni pantallas de apoyo-, aquella primera convocatoria superó todas las expectativas: se anotaron dos mil personas y debieron desdoblar turnos. “Fueron hasta los profesores para escuchar esta voz que tengo y por la que me siguen reconociendo”, recuerda con una sonrisa.

Investigar sin tecnicismos y con “cotilleo”

La premisa de Arce se mantiene intacta desde el primer día: no hacer algo elitista, pero buscar la profundidad de la obra a través de la pasión.

Yo me inventé eso de ‘pisar’ la música para explicar ‘viene el pájaro’, ‘viene el grillo’, ‘viene el violín’, ‘vienen los relámpagos’. Mi principal preocupación es que la gente descubra esos misterios y sepa qué describe una obra. Hay gente que escuchó mil veces Las cuatro estaciones de Vivaldi y no sabe lo que describe.

Para lograrlo, su método de trabajo es riguroso. Aunque las maquetas de sus espectáculos se arman sobre bases musicológicas estrictas -fichas minuciosas corregidas una y otra vez-, a la hora del show no hay lugar para la jerga técnica. Si aborda a Béla Bartók, conecta el folklore de su país con elementos de la música rusa y los cruces migratorios hacia el chamamé, haciendo escuchar las similitudes sin necesidad de términos académicos.

Arce lleva más de medio siglo de trayectoria con un estilo único que subvierte el formato tradicional de los conciertos.

Ese rigor investigativo lo lleva a contrastar fuentes de primera mano, como las cartas originales de los compositores. “No confío en internet, o solo relativamente. Busco y rebusco”, afirma. Y asegura que el humor y la anécdota son herramientas fundamentales:

Me gusta hacer todo con humor y sumar el cotilleo y la anécdota que rodea a una obra, porque eso sirve para fijar los conceptos. Lo mío no tiene nada que ver con una clase.

La validación internacional y la amplitud de géneros

Durante más de dos décadas, los primeros años de su carrera estuvieron marcados por el temor al qué dirán de los “puristas“. Ese fantasma se disipó por completo en 1997, cuando se presentó en Viena. La calidez del recibimiento y el respeto con el que fue tratado le confirmaron que transitaba el camino correcto.

Aquello avaló los consejos de su esposa, quien no solo diseña los conjuntos de ropa que utiliza -pensados estratégicamente para sostener los cables del micrófono y disimular la transpiración provocada por su intensa movilidad en escena-, sino que fue la principal impulsora de ampliar el repertorio.

Para Arce, la música se mide por su morfología, por tener forma y contenido. Por eso en su universo conviven sin contradicciones Astor Piazzolla, Niccolò Paganini, Freddie Mercury (ante quien se pone de pie) y Jon Lord. E incluso se anima a proyectar el futuro del rock: “Aunque el rock es todavía un movimiento más que un estilo, Coldplay va a ser quien le ponga el rótulo. Algo que se interrumpió cuando Los Beatles se separaron”.

Todo tiene que ver con todo

Consultado sobre si la historia de la música está conectada en red, su respuesta es categórica: “Mucho más de lo que pensamos en principio. Hay que saber encontrar esos puntos de contacto”.

Ejemplifica con la relación insospechada entre Wolfgang Amadeus Mozart y John Lennon: vidas intensas, uso de escalas y fraseos similares, y una fascinación compartida por el simbolismo de las campanillas en sus obras. A ello le suma siempre el contexto histórico -la tranquilidad en tiempos de Mozart frente a la asfixiante Rusia de Stalin que debió atravesar Shostakóvich-, porque el entorno condiciona de manera directa el arte.

Marcelo Arce en Mendoza

Su inconfundible estilo, que combina rigor investigativo, humor y una gran teatralidad, tendrá una nueva cita en Mendoza: el próximo 2 de octubre, el Teatro Excelsior de San Rafael se convertirá en el escenario de una función pensada para todo público.

Mientras que el 3 de octubre estará en el Teatro El Círculo, Olegario V. Andrade 510 de la Ciudad de Mendoza. Entradas en EntradaWeb.

En esta oportunidad, Arce presentará “Las 4 Estaciones”, una propuesta que parte de la célebre obra de Antonio Vivaldi para tender puentes insospechados hacia otros universos sonoros. Lejos de limitarse a la partitura original, el espectáculo propone un recorrido dinámico que transita por el jazz, la obra de Astor Piazzolla, la genialidad de Los Beatles y la impronta de Queen.

Música, imágenes y humor para conectar

Lejos de la solemnidad que suele rodear a los conciertos tradicionales, la puesta en escena busca convertir cada pieza en un relato vivo. Para lograrlo, el espectáculo estará acompañado por una pantalla gigante y un material audiovisual especialmente editado, diseñado para ilustrar en tiempo real cada uno de los detalles, misterios y descripciones que el divulgador vaya desandando desde el escenario.

La iniciativa mantiene intacta la premisa que Arce sostiene desde sus inicios en 1975: explicar la música de la manera en que a uno le gustaría que se la expliquen, sin necesidad de terminología técnica ni conocimientos previos. Con anécdotas, datos históricos y una pasión desbordante, la cita en Mendoza promete ser una experiencia única para descubrir -o redescubrir- los secretos detrás de las grandes obras de la historia de la música.

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