

El Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó este jueves la venta de cuatro helicópteros militares UH-60L Blackhawk al Ejército Argentino por un valor total de US$140 millones. El monto incluye una lista de material específico para la aeronave, como motores y equipos de comunicación.
El Departamento de Estado detalla que Argentina solicitó la compra de los cuatro aparatos, fabricados por el contratista estadounidense Sikorsky (perteneciente a Lockheed Martin), además de dos motores T700-GE-701D, fabricados por la rama aeroespacial de General Electric que se emplean en el mencionado modelo y también en aeronaves como el helicóptero de ataque Apache.
También se incluyen en el pedido varios artículos relacionados que no están catalogados como sistemas de defensa principales por Estados Unidos, desde transpondedores a sistemas de aterrizaje, de radio o GPS, así como equipos de rescate y emergencia o dispositivos y software de mantenimiento y repuestos.
La venta “respaldará los objetivos de política exterior y de seguridad nacional de los Estados Unidos al mejorar la seguridad de un aliado importante fuera de la OTAN, el cual constituye una fuerza para la estabilidad política y el progreso económico en Sudamérica”, explica el comunicado.
También mejorará la capacidad de Argentina en “operaciones de seguridad fronteriza, lucha contra el crimen transnacional y asistencia humanitaria o respuesta ante desastres”, explica el comunicado.
Los nuevos helicópteros están llamados principalmente a relevar en Argentina a los Bell UH-1H/Huey II del Comando de Aviación del Ejército, que están en servicio hace más de 50 años.
Si bien la autorización del Departamento de Estado no implica aún la compra de los helicópteros, se trata de un avance dentro del programa estadounidense de Ventas Militares al Extranjero (FMS, por sus siglas en inglés).
Bajo el programa, “el Gobierno de los EE.UU. puede vender artículos y servicios de defensa a países extranjeros y organizaciones internacionales cuando el presidente considere que el suministro de dichos artículos y servicios fortalecerá la seguridad de los EE.UU. y promoverá la paz mundial”, señala la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa (DSCA) en su web.
Es el Departamento de Estado el que determina qué países contarán con programas FMS, y el Departamento de Defensa es el que ejecuta el programa. En ese proceso, los gobiernos argentino y estadounidense deberán firmar una Carta de Oferta y Aceptación (LOA), que permitirá concretar la operación.
El proceso comenzó en marzo pasado, tras una reunión en el Pentágono, entre el ministro de Defensa, Carlos Presti se reuniera con el subsecretario de Guerra para la Defensa Nacional y la Seguridad de las Américas, Joseph Humire. Allí se acordó incrementar la cantidad de vehículos blindados Stryker e incorporar helicópteros Blackhawk, informó el ministerio en aquel momento.
Más de una treintena de países, incluyendo Colombia o Brasil, han adquirido el Blackhawk, que en sus casi 50 años de vida operativa ha pasado de ser exclusivamente un helicóptero utilitario militar para convertirse en una aeronave clave en operaciones de evacuación médica, respuesta ante desastres o transporte de personalidades.
Argentina poseía hasta ahora solo un Blackhawk, enmarcado precisamente en esta última categoría, ya que el aparato se emplea para el transporte del Presidente de la República.



