
Luego de la etapa de análisis técnico, económico y legal de las propuestas, la Provincia adjudicó las concesiones para la prestación de servicios turísticos en los campamentos de aproximación, base y altura del Parque Provincial Aconcagua. “Con esta adjudicación damos un paso fundamental para dejar atrás un esquema de permisos precarios y avanzar hacia un modelo con reglas claras”, destacó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
El Gobierno de Mendoza adjudicó las concesiones para la prestación de servicios turísticos en el Parque Provincial Aconcagua, luego de completar el proceso de licitación llevado adelante por el Ministerio de Energía y Ambiente.
El proceso incluyó una convocatoria abierta, la presentación de doce ofertas y una etapa de evaluación administrativa, técnica, económica y ambiental de las propuestas. El objetivo fue avanzar hacia un nuevo esquema para ordenar y jerarquizar los servicios que se brindan en los campamentos de aproximación, base y altura del área protegida.
“Llegar a esta adjudicación implicó un trabajo integral sobre el territorio, no solamente sobre los servicios que se necesitan, sino también sobre dónde pueden desarrollarse y bajo qué condiciones. El objetivo es ordenar la actividad y dar previsibilidad, pero siempre teniendo como prioridad la conservación del Aconcagua”, señaló la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
En la misma línea, Iván Funes Pinter, director de Áreas Protegidas, señaló que “la licitación estuvo precedida por un trabajo de planificación que contempló la zonificación del parque, el relevamiento de las necesidades de los distintos sectores y la determinación de su capacidad de carga. A esto se sumó la aprobación legislativa de un marco normativo que establece las áreas habilitadas para el desarrollo de actividades y aquellas que deben permanecer intangibles”.
Servicios para el ascenso y trekking
Las concesiones comprenden los servicios turísticos de apoyo a las actividades de ascenso y trekking, entre ellos alojamiento, gastronomía, sanitarios, comunicaciones, logística de cargas y guías habilitados.
Estos servicios se desarrollarán en los campamentos de Plaza de Mulas, Plaza Argentina, Confluencia, Pampa de Leñas y Casa de Piedra, de acuerdo con la distribución establecida a partir del proceso de evaluación y adjudicación.
Como resultado de la licitación, fueron adjudicados 11 prestadores: Aconcagua Expediciones SA, Aconcagua Visión SRL, Aconcagua MG SA, Fernando Grajales Expeditions SA, Lanko Altas Montañas, South Face SAS, Víctor Hugo Herrera –Mallku–, Andesport SAS, Backpack Logística SA, Juan Antonio Herrera y Zurbriggen 6962 SAS.
La evaluación contempló la capacidad técnica de los oferentes, sus propuestas económicas y los aspectos ambientales y operativos. Cuando distintos prestadores solicitaron los mismos espacios, se tuvieron en cuenta criterios como la ubicación previa, el puntaje técnico, el canon ofrecido, los beneficios ambientales y operativos y una distribución equilibrada entre los operadores.
Reglas claras y mayor control
Uno de los cambios centrales del nuevo modelo es el reemplazo de los permisos precarios y las autorizaciones provisorias con los que numerosos prestadores desarrollaron históricamente sus actividades dentro del parque.
La adjudicación permite avanzar hacia concesiones con reglas claras, obligaciones y condiciones de prestación definidas, brindando mayor seguridad jurídica y previsibilidad a los operadores y, al mismo tiempo, fortaleciendo las herramientas de control y fiscalización del Estado.
El decreto establece que, una vez efectiva la adjudicación, serán revocados los permisos precarios existentes para los servicios alcanzados por el nuevo régimen. La Dirección de Áreas Protegidas deberá identificar esos permisos, verificar su situación jurídica e instrumentar el proceso para que los servicios sean prestados por los adjudicatarios.
“Estamos dando previsibilidad a prestadores que en muchos casos llevan décadas trabajando en el Aconcagua y, al mismo tiempo, estableciendo condiciones claras para la prestación de los servicios. Esto nos permite mejorar la calidad para quienes visitan el parque y fortalecer la capacidad de control del Estado”, agregó Latorre.
La protección ambiental como condición
El componente ambiental forma parte de las obligaciones del nuevo esquema. Cada oferente debió presentar un plan ambiental y logístico integral que contempla aspectos como la gestión de residuos, el uso eficiente del agua, la incorporación de energías renovables y la protección de ecosistemas sensibles.
Además, antes de comenzar a operar, los adjudicatarios deberán cumplir con las condiciones ambientales establecidas, que incluyen protocolos de gestión, responsables ambientales habilitados, indicadores de desempeño, mecanismos de monitoreo y procedimientos de auditoría.
A estas obligaciones se suma una garantía de adjudicación y cumplimiento de contrato que cada concesionario deberá constituir antes de la firma. La garantía será equivalente al 10% del monto correspondiente al primer año de concesión y deberá instrumentarse mediante un seguro de caución.
El nuevo esquema busca que la prestación de servicios turísticos acompañe las características particulares de un área natural protegida de alta montaña, con mayores estándares de calidad, seguridad y sustentabilidad y con controles permanentes sobre las obligaciones asumidas por los concesionarios.














