
Dirigentes del PRO y de La Libertad Avanza (LLA) se reunieron este jueves en Casa Rosada en un encuentro que buscó sentar las bases de un futuro acuerdo electoral de cara a las elecciones nacionales de 2027.
Del lado libertario participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicepresidente del partido, Martín Menem, y el responsable político del espacio, Eduardo “Lule” Menem. Por el PRO asistieron el presidente del bloque de diputados, Cristian Ritondo, y el secretario general nacional del partido, Fernando de Andreis.
Un llamado que destrabó la negociación
El encuentro se gestó a partir de una conversación telefónica entre Mauricio Macri y Karina Milei el lunes pasado, la primera comunicación directa entre ambos dirigentes en más de un año.
Desde octubre del año pasado la relación estaba rota: Macri había manifestado su malestar por el desplazamiento de Guillermo Francos como jefe de Gabinete y, sobre todo, por la designación de Manuel Adorni en su reemplazo, algo que interpretó como una señal negativa tras haber sido recibido poco antes por el propio Javier Milei en Olivos.
En las últimas semanas, Macri había endurecido el tono con críticas públicas al Gobierno, algo que —según trascendió— molestó en Casa Rosada pero que también funcionó como una manera de reclamar atención. Finalmente fue Karina Milei quien retomó el contacto, en un movimiento percibido como una necesidad de mostrar estabilidad y previsibilidad de cara a 2027.
Ejes centrales del acuerdo
Tras casi dos horas de reunión, ambos espacios emitieron un comunicado conjunto en el que remarcaron la necesidad de “blindar el cambio” y evitar que el populismo vuelva a gobernar la Argentina. Como resultado concreto, se estableció una mesa de trabajo política que se reunirá cada quince días y que, en esta primera cita, ya repasó la agenda parlamentaria de los próximos meses.
De Andreis remarcó a la salida que, más allá de haber sido presentada oficialmente como una charla sobre temas legislativos, la cumbre fue “una conversación más de índole nacional, política, de fondo”, y valoró el encuentro como “un reconocimiento para Macri por el apoyo de estos años”.
Por su parte, Menem, quien ofició de vocero de Karina Milei, coincidió en el balance positivo, aunque admitió matices en la relación con el propio Macri.
Un Gobierno que necesita aliados
La foto en Casa Rosada llega en un momento delicado para el Poder Ejecutivo, que viene de sufrir derrotas en el Congreso —como la discusión por la Ley de Tierras— y que enfrenta un peronismo envalentonado: circularon versiones sobre el rol de Sergio Massa en la última derrota legislativa, mientras que Axel Kicillof capitalizó el debate sobre la “soberanía” para empezar a perfilar su candidatura presidencial de 2027.
En ese contexto, el PRO y LLA necesitan repetir, y eventualmente ampliar, la sociedad electoral que ya los unió en los comicios nacionales de 2025 en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires.
Cautela en las filas del PRO
Puertas adentro del PRO, sin embargo, el clima combina expectativa con cierto escepticismo. Fuentes del espacio admiten que apoyaron al Gobierno a lo largo de estos años, pero también señalan errores en la gestión, como el manejo de la Ley de Tierras la semana pasada.
Aun así, en el partido amarillo hay quienes consideran que, luego de los vaivenes que atravesó el vínculo desde el pacto electoral de 2023, esta representa “la última oportunidad” para cerrar un consenso duradero: de no avanzar ahora, el acuerdo podría directamente diluirse pese al tiempo por delante.
Los nudos que quedan por resolver
Con la candidatura de Diego Santilli en la Provincia de Buenos Aires prácticamente descontada —pese a que sigue siendo parte de la mesa partidaria del PRO además de funcionario libertario—, la gran incógnita pasa por dos frentes principales.
En la Ciudad de Buenos Aires, en 2025, el candidato libertario, Manuel Adorni, relegó al PRO al tercer lugar, con Silvia Lospennato como candidata. Hoy la reelección de Jorge Macri en 2027 podría verse amenazada si LLA decide competir con lista propia en la Capital.
Con Adorni fuera de la carrera por sus problemas judiciales y su salida del Gobierno, Patricia Bullrich aparece como la candidata libertaria más competitiva para ese distrito, aunque no está claro que la senadora —que también suena para acompañar a Milei como vicepresidenta— esté dispuesta a asumir ese rol.
En el plano nacional, un eventual acuerdo funcionaría además como garantía de que Macri no competirá contra Milei por la presidencia ni respaldará candidaturas alternativas, como la que semanas atrás insinuó el economista Hernán Lacunza al autopostularse.
Por ahora, ninguno de los dos espacios habló de definiciones concretas distrito por distrito ni a nivel nacional. Sin embargo, tanto en el PRO como en La Libertad Avanza coinciden en que el encuentro de este jueves representa el primer paso formal hacia un entendimiento que debería terminar de definirse el año próximo.
Mientras tanto, los objetivos mínimos son claros para cada lado: los Macri buscan retener la Ciudad de Buenos Aires; los Milei, garantizar la reelección del Presidente. Cómo articularán ambas ambiciones es, todavía, la gran pregunta abierta.
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