
Un tribunal de Santa Fe condenó a Néstor Alexis Gutiérrez, de 46 años, a 16 años de prisión por abusos sexuales cometidos contra dos niñas, hijas de su pareja, en distintas localidades del norte de la provincia. Los hechos ocurrieron entre 2010 y 2016 en San Carlos Centro, Malabrigo y Reconquista, cuando las víctimas eran menores de edad.
La sentencia fue dictada por unanimidad por un tribunal integrado por Martín Gauna Chapero, como presidente, y los jueces Natalia Palud y Sergio Olivera, en el marco de un juicio oral realizado en los tribunales de Reconquista.
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio Público de Santa Fe, el fiscal Valentín Hereñú, del Ministerio Público de la Acusación, sostuvo durante el debate que Gutiérrez aprovechó la convivencia con las niñas para cometer los abusos durante un período de seis años.
“Aprovechaba momentos en los que se quedaban a solas en los domicilios en los que residían”, explicó el fiscal luego de conocerse el veredicto.
La investigación se inició a partir de una carta que una de las víctimas escribió mientras cursaba la escuela secundaria. En el texto relató los abusos y otros maltratos que había sufrido. La adolescente entregó la carta a un profesor y, a partir de esa situación, las autoridades de la institución educativa realizaron la denuncia que permitió iniciar la investigación judicial.
“La adolescente encontró en la escuela un ámbito de confianza en el cual pudo expresarse”, destacó Hereñú al referirse al papel que tuvo la institución educativa en el comienzo de la causa.
Los abusos se extendieron durante seis años
Según la acusación presentada durante el juicio, Gutiérrez cometió los abusos en reiteradas oportunidades mientras convivía con las víctimas y aprovechaba los momentos en los que podía quedarse a solas con ellas. Las agresiones comenzaron cuando ambas niñas cursaban la escuela primaria y continuaron hasta que una de ellas llegó a la adolescencia.
El fiscal también detalló que el condenado sometió a las víctimas a distintas situaciones que afectaron su desarrollo e integridad, entre ellas obligarlas a utilizar vestimenta inadecuada para su edad.
Los delitos por los que fue condenado incluyen abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una de las hijas de su pareja, además de abuso sexual simple y promoción de la corrupción de menores en perjuicio de ambas niñas.
Todos los cargos fueron agravados por el vínculo de convivencia con las víctimas.
Durante el juicio, Hereñú había solicitado una pena de 18 años de prisión para Gutiérrez. Finalmente, el tribunal consideró acreditados los hechos y avaló la calificación legal planteada por la Fiscalía, aunque estableció una pena de 16 años.
“El tribunal avaló las calificaciones legales que habíamos propuesto y optó por una pena cercana a la de 18 años que habíamos solicitado en nuestros alegatos”, explicó el fiscal.
Tras conocerse la sentencia, el representante del Ministerio Público de la Acusación pidió que Gutiérrez quedara detenido de manera preventiva. El hombre había llegado al juicio en libertad, pero el tribunal hizo lugar al pedido y ordenó su inmediata detención para comenzar a cumplir la condena.
La causa permitió reconstruir hechos que, según la acusación, se desarrollaron durante años dentro del ámbito familiar y fueron descubiertos a partir de la decisión de una de las víctimas de contar lo sucedido en la escuela. La intervención de docentes y autoridades educativas permitió poner en marcha la denuncia que finalmente derivó en el juicio y en la condena.
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