
El gerente de la Asociación Tomates 2000, Guillermo San Martín, explicó los motivos que provocaron el fuerte incremento del precio del tomate en las verdulerías de la provincia de Mendoza.
El directivo señaló que el fenómeno responde principalmente a factores estacionales y a un cambio estructural en el sector productivo. En ese sentido, afirmó que la escalada actual se debió a que se terminó el tomate de la región de Cuyo y comenzó a ingresar la mercadería proveniente del norte del país, una transición habitual que suele registrar mermas en la calidad y un encarecimiento del producto en las góndolas.
Durante una entrevista con Radio Regional, San Martín analizó el escenario histórico del sector y destacó que la Argentina es el consumidor más importante de productos tomatados, procesados e industrializados a nivel sudamericano, con una demanda interna que oscila entre las 650.000 y 700.000 toneladas anuales de puré, tomate triturado, entero pelado y cubeteado. Debido a este elevado volumen de consumo, el país no logró autoabastecerse y funcionó como un importador neto histórico de la industria, una tendencia que se profundizó en el último tiempo con la compra de pasta de tomate a granel en el exterior.
El referente sectorial advirtió que el levantamiento del cepo cambiario y la consecuente apertura de las importaciones alteraron de manera directa las condiciones del mercado interno. Actualmente, los costos de producir localmente y los de importar se ubicaron en valores muy cercanos, lo que motivó a varias industrias a elegir el camino de la importación para elaborar determinados subproductos como el puré de tomate. “Eso ha hecho que, en las últimas dos temporadas, la superficie productiva a nivel nacional bajara de unas 7.500 hectáreas a unas 5.000 aproximadamente”, explicó.
Sobre esto, añadió que “eso conlleva a que haya menos hectáreas cultivadas, que haya menos productores y que la actividad esté con números muy ajustados, en un proceso de ajuste, de aumento de eficiencia y de productividad”.




