
A menos de un mes de que la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) renueve sus autoridades, la disputa interna dentro del oficialismo provincial sumó un nuevo capítulo y esta vez el escenario es la Facultad de Ciencias Económicas, una unidad académica con peso simbólico dentro del radicalismo mendocino.
La presentación de una lista propia, vinculada al ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, que competirá contra otra impulsada por el presidente de la Cámara de Diputados provincial, Andrés Lombardi, dejó a la vista la fragmentación que en los últimos meses creció puertas adentro del espacio que conduce el gobernador Alfredo Cornejo.
La nómina que irrumpió en las últimas horas está encabezada por Tamara Salomón, dirigente identificada con el núcleo cercano a García Zalazar y esposa de Mauricio Pinti, quien fue candidato a intendente por Maipú en 2023.
La aparición de esta propuesta no constituye un episodio aislado: enfrentará directamente a la lista que respalda Lombardi, uno de los hombres más alineados con el armado central del cornejismo, en una facultad que históricamente nutrió de cuadros técnicos y políticos a la Unión Cívica Radical.
La compulsa se da en un contexto particular. El 9 de junio se realizarán en la UNCuyo elecciones directas, obligatorias, secretas, simultáneas y por fórmula para definir rector, vicerrector, decanos, vicedecanos y consejeros directivos y superiores, con autoridades que asumirán el 16 de agosto.
El voto es directo pero ponderado: el voto docente representa el 51% y el de los estudiantes el 31%, una arquitectura electoral que vuelve a cada facultad un campo de medición fina entre los distintos sectores políticos.
En Ciencias Económicas, además, la pulseada se inscribe en una pelea mayor. El actual decano, Miguel González Gaviola —que llegó a sonar como candidato a rector—, va por la reelección, y enfrenta una lista encabezada por el contador Carlos Marcelo Pieralisi, integrada por libertarios, entre otros espacios. Sobre ese tablero ya tensionado se monta ahora la interna del propio oficialismo provincial, que se traslada del Comité y la Legislatura al recinto universitario.
La UNCuyo, una facultad con historia política
La elección en Económicas no se sigue con atención sólo por su gravitación académica. La UNCuyo, y en particular esa facultad, fueron a lo largo de las décadas una vía de formación y promoción para buena parte de la dirigencia mendocina.
El propio gobernador transitó ese recorrido: Cornejo es licenciado en Ciencia Política y Administración Pública por la Universidad de Cuyo, institución en la que dio sus primeros pasos como militante de la Franja Morada, la agrupación estudiantil del radicalismo.
Estudios producidos en la propia casa de altos estudios subrayan ese vínculo estructural. La militancia universitaria, tanto para radicales como para peronistas, generó vínculos y sociabilidades comunes, un capital relacional que fomentó las carreras políticas posteriores al disponer de lazos no solo en la comunidad de origen sino dentro de las estructuras partidarias nacionales.
En Mendoza, esa cadena de socialización funcionó con particular eficacia para la UCR, y por eso cada elección universitaria suele ser leída como un indicador anticipado de los equilibrios internos del partido.
Reacomodamiento de cara a lo que viene
En el oficialismo provincial, la irrupción de la lista de Salomón se interpreta como una señal de los reacomodamientos que comenzaron a producirse en los últimos meses. Distintos actores políticos y universitarios consultados ven en este movimiento una expresión visible de tensiones que ya circulaban en reuniones partidarias y conversaciones reservadas, en torno a la distribución de espacios, los liderazgos emergentes y la conformación de los equipos de gestión.
El cuadro se vuelve más complejo si se observa que la disputa universitaria se entrelaza con la pelea por el rectorado, donde el oficialismo de la UNCuyo definió hace pocas semanas a su fórmula. La dupla oficial está compuesta por el actual vicerrector Gabriel Fidel como candidato a rector y la decana de Ciencias Agrarias, María Flavia Filippini, como postulante a vice, con el respaldo de la Franja Morada Mendoza. Del otro lado, la oposición lanzó la fórmula integrada por Javier Ozollo y Fernanda Bernabé, surgida de la confluencia de las agrupaciones Proyecto Universidad y Universidad Abierta, con el objetivo de unificar a sectores críticos de la actual gestión.

En ese marco, lo que se dirime en Económicas excede largamente los límites del aula magna. La aparición de dos listas vinculadas a referentes del cornejismo —una al ministro de Educación, otra al presidente de la Cámara baja— funciona como una primera radiografía pública del reordenamiento interno del oficialismo de cara al ciclo electoral que se avecina y a las definiciones de gestión que vendrán después.
Por eso, aunque formalmente se trata de una elección académica, la dirigencia política mendocina la observa con la atención de quien sabe que, en Mendoza, la universidad rara vez es solo la universidad.




