

En una entrevista con el periodista Eduardo Feinmann, la senadora nacional Patricia Bullrich sostuvo no querer ser jefa de Gobierno porteño, pero lo curioso es que no descartó una eventual candidatura.
“Yo quiero representar a los porteños. Si después soy jefa de Gobierno o no, o me voy a mi casa, no me importa” sostuvo la ex candidata presidencial de Juntos por el Cambio.
Una cuestión notable dentro del ámbito de la política refiere a la dicotomía entre lo que se dice en público y lo que se habla en privado. En ese contexto es que hoy Bullrich, en su círculo íntimo, no evita aludir a este tema.
Es bien cierto que como senadora nacional tiene mandato hasta el 2031, pero sus intenciones de llegar a la Jefatura de Gobierno no son nuevas. Se trata de una disputa interna que data de las elecciones de mayo del 2025 cuando La Libertad Avanza, teniendo como cabeza de lista al hoy jefe de Gabinete Manuel Adorni, se impuso en las elecciones porteñas de medio término.
Nadie dudaba, en ese momento, que en 2027 el entonces vocero presidencial sería el candidato natural del partido violeta para disputar la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Pero el tiempo pasó y la situación de Adorni comenzó a complicarse a raíz de una serie de escándalos que lo posicionaron en el ojo de la tormenta, tanto mediática como judicial.
No obstante, la secretaria General de Presidencia Karina Milei no descarta aun que Adorni sea candidato. Tiene la esperanza de que la tormenta se disipe y el escándalo en el que se ve envuelto el jefe de Gabinete quede en el olvido.
Es en ese contexto que Bullrich asegura no estar pensando en la candidatura. No la descarta para no quedar manchada en el archivo, pero mantiene firme su aspiración de gobernar la Ciudad de Buenos Aires.
No es casual que sea la única dentro de las filas libertarias en dejar trascender públicamente su intención de correr del medio a Adorni, a quien le reclamó presentar su declaración jurada lo antes posible.
Es decir, participa de la estrategia de desgaste contra el ministro coordinador, envalentonada por las encuestas que sugieren que dentro de La Libertad Avanza es la dirigente con mejor imagen.
Su candidatura, además, apostaría a concentrar el voto libertario y a parte del voto republicano que, de ser Adorni el candidato, probablemente iría íntegramente a Jorge Macri, quien ya adelantó su intención de competir por la reelección.
En todo caso, Bullrich puede negarlo públicamente todo lo que quiera, jugar a la estrategia de los tiempos y hasta insistir en que estará en el lugar que el presidente le pida, pero no puede ocultar su intención de llegar a la Jefatura de Gobierno porteño.




