

En su círculo íntimo aseguran que no conspirará contra el Gobierno Nacional y ella evita dar certezas al respecto, pero es bien cierto que la vicepresidenta Victoria Villarruel hace rato se mueve como candidata.
Dice que es muy temprano para hablar de candidaturas, que cumplirá con el rol institucional por el que fue electa en 2023 y que no tiene en mente aún meterse en el barro de la campaña electoral.
Pero hay algo que es innegable, falta apenas un año para las elecciones generales del 2027 y solo la incredulidad podría tomar por veraces esas palabras. Hoy la política, en su totalidad, está con la mira puesta en las próximas presidenciales.
No solo ello. Hay hechos sugestivos que la ubican a Villarruel como posible candidata. Su movimientos, las encuestas, los tanteos y, sobre todo, lo que calla, que en el ámbito de la política suele decir mucho más de lo que se dice.
En los últimos años, primero como diputada pero sobre todo como vicepresidenta, Villarruel logró construir un perfil político propio, prácticamente autónomo, diferenciada de la gestión del presidente Javier Milei.
En tal sentido, no parecen casuales las giras federales en las que mantiene contactos con gobernadores y referentes políticos de primer nivel. Ello suena más a la construcción de un posible armado político hecho con cautela, en las sombras, pero con intención de prosperar.
Tantea posibilidades, se arrima a un sector del PRO que no encuentra en La Libertad Avanza representación y mantiene contacto con dirigentes con los que siente que puede cosechar algo diferente, pero siempre desde la centroderecha.
Pero según pudo saber Diario Mendoza Today, hay negociaciones con puntuales dirigentes que ya están avanzadas. Tal es el caso de los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Elena Gadano, quienes, no casualmente, rompieron filas con el gobernador peronista Claudio Vidal.
Pero hay otro sector que empieza a proyectarla en un armado y proviene de la provincia de Buenos Aires. Uno de ellos es el dirigente Norberto Delgado del Frente Patriota Federal.
Según supo este medio, es el encargado del armado villarruelista en la Cuarta Sección Electoral de la provincia al que se sumó, en el municipio de Junín, el concejal Javier Souto.
Además utiliza a la Fundación Oíd Mortales como think tank para lanzar y proyectar politicas en materia de seguridad, defensa y justicia con su destacada impronta nacionalista.
Dicho esto, ya la vicepresidenta no puede negar que busca forjar un armado propio de cara a las elecciones del 2027. Con un espacio político y una carrera electoral en ciernes, la duda que surge es si será candidata a presidenta o si se correrá de la escena y manejará los hilos del nuevo espacio.




