La “segunda revolución minera” ilusiona a toda San Juan

San Juan atraviesa hoy lo que especialistas y autoridades definen como una verdadera “segunda revolución minera”. Este fenómeno no es casualidad, sino el resultado de una alineación estratégica entre la riqueza geológica de su cordillera y un nuevo paradigma legal que otorga previsibilidad a largo plazo. Como sucede desde hace años, los sanjuaninos han logrado capitalizar herramientas nacionales y provinciales para transformar su potencial minero en proyectos tangibles que prometen cambiar la matriz productiva de la región y mejorar la calidad de vida de una parte de la población.

Un pilar fundamental de este despegue es la plena vigencia del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que ha permitido que empresas internacionales confirmen desembolsos multimillonarios. Polémicas y debates mediante, a esto se suma la reciente aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares en el Congreso Nacional, una medida que el Gobierno de San Juan considera vital para brindar seguridad jurídica. Esta reforma -según el oficialismo que la impulsa- “clarifica las áreas de protección ambiental sin ceder en el cuidado del recurso hídrico, permitiendo que proyectos que estaban en zonas grises normativas puedan avanzar con certezas técnicas”.

Marcelo Orrego - Segunda revolución minera en San Juan.
Marcelo Orrego, el actual gobernador de San Juan.

El gobernador Marcelo Orrego (líder del frente político “Por San Juan”) ha sido un actor central en esta gestión, destacando que la minería y el ambiente pueden coexistir bajo estándares internacionales de control. En declaraciones oficiales publicadas por el diario Huarpe, el mandatario fue contundente al afirmar: “La minería para los sanjuaninos no solo es pasado, es presente y es futuro. Defiendo la minería sustentable, que es clave para la transición energética y el desarrollo económico, generando empleo y tributos”. Orrego insiste en que la provincia es la dueña constitucional de sus recursos y que hoy la minería es sinónimo de ambiente por su rol estratégico en la producción de cobre.

Gioja y la primera revolución minera

La actual revolución minera que atraviesa la provincia no podría explicarse sin el antecedente directo de la “primera ola”, un proceso que comenzó hace exactamente dos décadas. Fue bajo la gestión del ex gobernador justicialista José Luis Gioja, a partir de su asunción en el año 2003, cuando San Juan decidió apostar de manera agresiva por la minería metalífera de gran escala como motor de su economía. En aquel entonces, el contexto internacional de altos precios de los metales y una política provincial de fuerte incentivo fiscal permitieron que la cordillera sanjuanina se abriera al mundo.



Este periodo histórico, que suele identificarse como el “modelo San Juan”, se caracterizó por la puesta en marcha de proyectos que sacaron a la provincia de su dependencia exclusiva de la vitivinicultura. Durante la primera década de los 2000, San Juan pasó de ser una economía regional pequeña a liderar las exportaciones mineras del país, estableciendo una infraestructura vial y energética en la alta montaña que hoy sirve de base para los nuevos anuncios. Aquella etapa sentó las bases institucionales y técnicas, demostrando que la actividad podía generar miles de puestos de trabajo directos e indirectos en departamentos alejados como Iglesia, Jáchal y Calingasta.

San Juan - Minería
José Luis Gioja, ex gobernador de San Juan.

El punto de inflexión de esta primera etapa ocurrió en el año 2005 con la inauguración de Veladero, la mina de oro y plata operada por la canadiense Barrick Gold. Este hito marcó el inicio formal de la minería moderna en San Juan, convirtiéndose en uno de los yacimientos más productivos de Sudamérica. Poco después, en 2009, se sumó el proyecto binacional Pascua-Lama, que aunque enfrentó dificultades legales posteriores, simbolizó la ambición de aquel periodo por captar inversiones de capitales trasnacionales bajo un esquema de seguridad jurídica que Gioja defendió fervientemente durante sus tres mandatos.

Otro pilar de esa primera ola fue el proyecto Casposo en Calingasta, operado originalmente por Intrepid Mines y luego por Austral Gold, según registros históricos. Aquella gestión no solo se enfocó en la extracción, sino en la creación de un marco normativo provincial que garantizara que parte de las regalías mineras se destinaran a obras de infraestructura, como los diques sobre el río San Juan. Hoy, la nueva revolución minera liderada por el gobernador Orrego busca escalar aquel modelo, pasando del protagonismo del oro al del cobre, elemento vital para la industria tecnológica global.

5 proyectos estratégicos

La revolución minera se materializa en una lista de emprendimientos que ya se iniciaron o están próximos a comenzar sus etapas de construcción y expansión. Estos proyectos no solo destacan por su volumen de extracción, sino por las empresas globales que han decidido apostar por el territorio sanjuanino bajo el nuevo esquema de incentivos. Éstos son los más relevantes.

  • Josemaría: Es un yacimiento de cobre, oro y plata de gran escala. Se encuentra ubicado en el departamento Iglesia, en el extremo norte de la provincia. La empresa inversora es la canadiense Lundin Mining (operada localmente por Deprominsa), según detalla eldiario.ar. Es considerado uno de los proyectos de cobre más avanzados del país.
  • Los Azules: Ubicado en la cordillera de Calingasta, este proyecto se enfoca principalmente en la extracción de cobre de alta pureza mediante lixiviación en pilas. La firma responsable de la inversión es McEwen Copper, subsidiaria de la canadiense McEwen Mining. Recientemente adhirió al RIGI para acelerar su construcción.
  • El Pachón: Se trata de un histórico y gigantesco yacimiento de cobre y molibdeno situado también en Calingasta, muy cerca del límite con Chile. La inversión es impulsada por la multinacional suiza Glencore, que ha reactivado sus planes de factibilidad para convertirlo en una de las minas de cobre más grandes del mundo.
  • Veladero (ampliación): Aunque es una mina de oro y plata en operación en el departamento Iglesia, su inclusión en el RIGI permitirá una nueva fase de explotación. La operadora es Minera Andina del Sol, un joint venture entre la canadiense Barrick Gold y la china Shandong Gold.
  • Hualilán: Este proyecto de oro y plata se localiza en el departamento Ullum. La empresa inversora es la australiana Challenger Gold (a través de Golden Mining) y representa el regreso de la minería metalífera a una zona con larga tradición histórica.

Impacto económico y jurídico

La llegada de estas inversiones bajo el paraguas del RIGI garantiza a las operadoras estabilidad fiscal por 30 años, lo que ha sido el disparador para que San Juan encabece la recepción de capitales mineros en Argentina. Según Huarpe, la provincia concentra casi el 40% de los proyectos presentados bajo este régimen a nivel nacional. La transparencia en los controles ambientales y el apoyo social en los departamentos mineros completan un ecosistema favorable para el desembarco de tecnología de punta.

El cobre, protagonista absoluto de esta revolución minera, es el mineral más demandado para la transición hacia energías limpias y la electromovilidad. San Juan posee las reservas necesarias para abastecer este mercado global, y con la nueva Ley de Glaciares, el marco operativo queda blindado ante interpretaciones ambiguas que antes frenaban la inversión.


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