
La provincia de Mendoza finalizó el fin de semana extra largo de Semana Santa 2026 con un balance altamente positivo, al alcanzar un promedio de ocupación hotelera del 85%, posicionando al destino entre los cinco más elegidos de Argentina, superando las expectativas iniciales del sector.
Según los datos oficiales del Observatorio Turístico del Emetur, un total de 69.213 visitantes recorrieron la geografía provincial durante el receso religioso, mientras que el impacto económico total se estimó en 19.201 millones de pesos, cifra traccionada por una estadía promedio de tres días y un gasto diario por persona de 92.519 pesos.
Las zonas más elegidas por los turistas
El Gran Mendoza lideró la demanda con un 91% de ocupación, mientras que zonas de montaña como Cacheuta y Potrerillos registraron niveles de asistencia casi totales.
En el sur provincial, San Rafael alcanzó un 78% de plazas ocupadas en sus villas turísticas, mientras que General Alvear y Malargüe reportaron un 80% y 70% respectivamente.
El Valle de Uco y el Este mendocino también mostraron un sólido rendimiento, impulsados por el atractivo del paisaje otoñal y la oferta enoturística de la región.
La agenda de actividades resultó determinante para captar el flujo de viajeros, con eventos de gran escala como el Campeonato Argentino de MTB 2026 en el Parque de Montaña. No obstante, el gran protagonista cultural fue el festival “Música Clásica por los Caminos del Vino”, que ofreció más de 55 conciertos solidarios distribuidos en los 18 departamentos.
Esta propuesta integró el patrimonio vitivinícola con la excelencia artística, logrando una participación masiva tanto de turistas como de residentes locales.
Desde el organismo de turismo subrayaron la internacionalización del destino, con una presencia destacada de visitantes provenientes de Chile, Brasil y Uruguay.
Finalmente, las encuestas de satisfacción arrojaron que el 95% de los turistas calificó su experiencia en la provincia de forma positiva. Además, más del 65% de los consultados se mostró conforme con la relación precio-calidad de los servicios contratados, consolidando una tendencia de “turismo espontáneo” que decide sus viajes a último momento.




