
En los últimos días, el Hospital Saporiti de Rivadavia ha sido el epicentro de una tensión entre sus profesionales y el Gobierno de la provincia, luego de que el Ministerio de Salud trasladase todo el servicio de maternidad al Hospital Perrupato de San Martín, cerrando así la presentación en el lugar.
Los trabajadores del hospital encabezan jornadas de protesta a la que se han plegado algunas asociaciones y vecinos de Rivadavia. Las jornadas más activas fueron durante el fin de semana, aunque algunos profesionales continuaron durante los días hábiles.
En este marco, desde el Ministerio de Salud denunciaron que los profesionales abandonaron sus puestos de trabajo y no garantizaron los servicios mínimos de salud. A este medio le confirmaron que iniciarán un sumario administrativo contra no menos que siete u ocho médicos.
A su vez, aseguraron que a pesar de la protesta el hospital intentó sostener la atención, principalmente de los servicios esenciales. El Ministerio de Salud informó que la guardia atendió a unas 590 personas entre el lunes 30 y el martes 31 de marzo. Al momento de la redacción de la nota acumulaba 73 en este miércoles.
A esos casos le agregaron 729 consultas en consultorios externos entre ambos días y la realización de 39 procedimientos quirúrgicos.
En cuanto a la ocupación de camas, los servicios se encuentran con niveles de alta exigencia: Unidad de Cuidados intensivos al 83%, clínica médica al 75%, cirugía al 100% y salud mental al 75%, con probabilidad de alcanzar el 100% ante dos posibles nuevos ingresos.
“Mientras algunos sectores eligen desatander a las personas y expresarse por vías que no contribuyen al normal funcionamiento del sistema, el hospital sigue dando respuestas”, expresaron desde el ministerio.
Mientras tanto, el Concejo Deliberante de Rivadavia aprobó una solicitud de información al Ministerio de Salud de la provincia para que explique la situación en el hospital.
La indignación de los médicos
La medida generó enojo y preocupación por parte de los trabajadores del hospital, principalmente los destinados a estos servicios de obstetricia y ginecología. Son quienes encabezan los reclamos.
En diálogo con Canal 9, el jefe del servicio de tocoginecología (la especialidad que combina obstetricia con ginecología), Pulio Sánchez, aseguró que fue un cierre “imprevisto”. “Nos enteramos por comentarios, incluso creo que ni los directivos sabían que se iba a cerrar“, reconoció.
“Hay todo un pueblo indignado con el cierre del servicio de maternidad y neonatología”, señaló.
Sobre las críticas puntuales al cierre, ejemplificó con los peligros del traslado del servicio. “Nuestras pacientes no van a poder ser atendidas acá y este hospital tiene un corredor demográfico de 40 a 50 kilómetros a la redonda, de zonas rurales, que se atienden acá. Se les quita esa atención y van a tener que ser trasladadas a San Martin“, señaló.
Aseguró que este proceso genera complicaciones porque al aumentar la distancia de traslado crecen los riesgos. “Las pacientes embarazadas vienen con trabajos de parto y complicaciones. Sabemos que en la obstetricia se cuenta con minutos para resolver situaciones críticas“, advirtió.
Por último, reclamó contra la falta de comunicación a la hora de tomar la decisión. “No ha habido diálogo. Necesitamos humildad. Si es una medida por temas económicos para bajar costos estamos conscientes y dispuestos a colaborar. Pero si es un problema de expertise, que nos auditen porque nuestros resultados han sido excelentes“, cerró.



