
Una historia de separación terminó con un conflicto que no es la primera vez que ocurre. Elena, una mendocina de 41 años, denunció que su ex pareja le impide ver a Fresia, la perra que criaron juntos, y ahora busca que se establezca un régimen de tenencia compartida.
Según explicó a El Sol, tras la ruptura ambos mantenían un acuerdo informal para repartirse el cuidado del animal. Sin embargo, la situación cambió de manera abrupta cuando, este lunes, él decidió interrumpir ese esquema y asegurar que la mascota era de su propiedad.

“A partir de hoy Fresia se queda plenamente conmigo porque yo soy su propietario”, le respondió su expareja a través de WhatsApp. Frente a esa situación, aseguró que su intención no es quitarle la mascota, sino recuperar el vínculo: “Yo no quiero sacársela, solo quiero verla”.


La vía judicial y las leyes
El caso se vuelve más complejo por un vacío legal: aunque el Código Civil aún considera a los animales como bienes, existen fallos recientes que los reconocen como “seres sintientes” y parte de una familia.
En esa línea, la abogada Carolina Aguilar explicó que, desde el punto de vista técnico, la ley de fondo no cambió, pero sí lo hizo la interpretación judicial. “Hay jurisprudencia que los considera sujetos de derechos no humanos, lo que les otorga una protección especial, aunque no tienen el mismo estatus que una persona”, señaló.
De acuerdo con especialistas, la Justicia ya ha empezado a intervenir en situaciones similares, priorizando el bienestar del animal por sobre la lógica de propiedad. En algunos antecedentes incluso se fijaron esquemas de cuidado compartido.
La abogada Sofía Burad consideró que el eje suele estar en el “bienestar familiar”. Es decir, no solo se evalúa quién tiene la titularidad, sino también el impacto emocional y el vínculo generado con la mascota.
Mientras tanto, Elena aseguró que atraviesa un momento angustiante. “Para mí es mi familia. Todos los lunes era el día que la iba a buscar”, expresó.
Si no hay acuerdo, entonces, el conflicto podría escalar en la Justicia y convertirse en un nuevo caso testigo sobre tenencia compartida de mascotas.



