
En todo caso, será la plataforma de la estrategia electoral que encabezará el radicalismo local a la hora de presentar las figuras que buscan llegar a la Casa de Gobierno con el eje puesto en los datos positivos de la gestión cornejista.
En tal contexto, es lógico que la plataforma electoral se base, de acá a fines del próximo año, en puntuales conceptos tales como el equilibrio fiscal y las reformas estructurales que el mandatario provincial espera que sobrevivan a su mandato.
Otros temas que probablemente atraviesen la campaña serán la remodelación del transporte urbano, poniendo como pilar a la ampliación del Metrotranvía o puntuales avances en materia de seguridad.
Probablemente de lo que no se hablará durante la campaña electoral es de la reforma constitucional, un tema controvertido y polémico que divide las opiniones de la sociedad mendocina entre quienes se encuentran a favor y en contra.
Mientras tanto, el radicalismo mendocino atraviesa una silenciosa pero intensa interna entre los aspirantes a suceder al gobernador mendocino, con nombres y trayectorias de las más variadas.
Entre ellos se encuentran el ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE Tadeo García Zalazar, el intendente de la Ciudad de Mendoza Ulpiano Suárez y el ministro de Gobierno Natalio Mema.
Según pudo saber Diario Mendoza Today, uno de los que empezaron a alzar la vista de cara al 2027 es el intendente de Godoy Cruz Diego Costarelli, también, tal cual reveló este medio, Rodolfo Suárez estaría buscando validación para un segundo mandato no consecutivo.
La lista, tal como puede observarse, es amplia y el nombre que finalmente se decida será producto de una serie de análisis y datos que confluirán para decidir la opción que encuentre en el radicalismo un cuarto mandato al frente de la provincia.
Entre ellos estará el escenario electoral, los aspirantes opositores, la imagen positiva, la intención de voto, entre otros, en medio de un panorama poco promisorio en materia de concurrencia a las urnas.
Es que un fenómeno que empezó a profundizar desde las elecciones generales del 2023 es el alto nivel de abstencionismo, desnudando una realidad que interpela a toda la política, tanto nacional como provincial: que hay una parte de la sociedad que se siente políticamente huérfana.
En tal sentido, la supervivencia política del radicalismo, en el corto y mediano plazo, pareciera estar atada a la alianza, tan estratégica como pragmática, del Gobierno provincial con el del presidente Javier Milei.
En otras palabras, más allá de los exhaustivos análisis que se hagan puertas adentro de la Casa de Gobierno, parte de la suerte que corra el oficialismo de cara al 2027 estará supeditada a los resultados que exhiba la Casa Rosada.
Cabe destacar que a nivel nacional, Mendoza es una de las provincias cuya alianza con el Gobierno de Milei se fue profundizando a pesar de puntuales matices en materia de políticas públicas.
Es justamente por ello que el escenario no puede ser analizado a nivel únicamente provincial y es necesario expandirlo hacia el panorama nacional, sobre todo por la irrupción de Luis Petri, la figura política que hoy la Casa Rosada ve con buenos ojos para suceder a Cornejo.
Parte de ello tiene que ver con los resultados de las elecciones PASO del 2023, donde el ex ministro de Defensa de Milei sorprendió con un caudal de votos que nadie podría haber anticipado, quedándose con el 17% de las preferencias.
Por otro lado, el hoy diputado nacional demostró ser un hombre fiel al presidente, lo que lo posiciona como una figura que no le llevará dolores de cabeza al Gobierno Nacional en caso de conseguir su aspiración reeleccionista.
Ello, además, es un deseo entendible para el Gobierno de Milei en una provincia clave a la hora de hablar de inversiones enmarcadas en una agenda minera que en Balcarce 50 impulsan insistentemente.
Entonces, quién será el sucesor de Cornejo es una duda que está lejos de dilucidarse pero que dependerá de una serie interminable de factores en los que se verán involucrados tanto el gobernador como el presidente Milei.




