En medio de la guerra en Medio Oriente, la preocupación en Mendoza será por el gas

El escenario energético mundial atraviesa horas de alta incertidumbre producto de la escalada bélica en Medio Oriente. Esta región es clave para el equilibrio global, ya que concentra gran parte de las reservas de crudo y gas, además de albergar rutas marítimas críticas para el transporte de combustibles. Cualquier inestabilidad en la zona impacta de forma directa en las expectativas de suministro, provocando fluctuaciones bruscas en los precios que repercuten en las economías de todo el planeta.

En este contexto, Gerardo Rabinovich, presidente de la Empresa Mendocina de Energía S.A. (EMESA) y vicepresidente del Instituto Argentino de Energía General Mosconi, brindó un análisis detallado sobre cómo esta crisis golpea a la Argentina. “En una crisis global a nadie le va a bien. Tiene múltiples cabezas y no sólo afecta una industria, sino a toda la economía”, consideró el especialista en diálogo con LVDiez.

El balance local: petróleo asegurado, pero alerta por el gas

Rabinovich trazó una distinción clara entre la situación del crudo y la del gas natural en nuestro país. “Nosotros somos productores de petróleo y con lo que producimos nos autoabastecemos”, destacó. Sin embargo, el panorama cambia al hablar del suministro de gas para los meses de los meses frío.

“En el caso del gas hemos conseguido aumentar la producción, aunque este invierno vamos a tener que importar por falta de infraestructura y el precio va a ser alto”, alertó. Esta carencia de obras de transporte obliga al país a salir al mercado internacional en un momento de precios inflados por la guerra.

A más de dos semanas del conflicto en Medio Oriente, Estados Unidos e Israel continúan con la presión bélica sobre Irán, que cerró de facto el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, un circuito comercial estratégico por donde circula gran…


El impacto en el campo y la inflación

El especialista reflexionó sobre cómo el valor del combustible funciona como un motor de aumentos en cadena. “El aumento del precio del petróleo internacional arrastra a otros bienes. Requiere políticas específicas de mitigación”, explicó.

Esa preocupación se traslada de inmediato al sector productivo, especialmente ante la cercanía de la temporada de cosecha. “En abril comienza la cosecha y el campo utiliza gasoil. El gasoil caro impacta sobre los productores y así sucesivamente en muchas otras ramas de la economía”, detalló Rabinovich. En ese sentido, señaló que el potencial de los yacimientos no convencionales es la gran carta de Argentina: “Nuestros recursos en Vaca Muerta pueden darnos un respiro. Por eso digo que hay que implementar políticas específicas adecuadas”.

Finalmente, fue categórico al referirse a la visión estratégica que, según su criterio, falta en algunas áreas de gobierno. Reclamó que “hay funcionarios que han perdido la capacidad de decisiones y no creen que sea necesaria una política en la que el Estado defina determinadas líneas de acción e interfiera en el mercado”.

Para Rabinovich, existe una desconexión entre la gestión y la importancia del área. “Hay una confusión respecto de la importancia del sector energético en la actividad económica en la cabeza de los funcionarios”, concluyó, remarcando que la energía no es un mercado más, sino el sostén de toda la estructura productiva del país.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior