Tras la liberación de Nahuel Gallo, la familia de otro argentino reclamó que sigue detenido en Venezuela

La reciente liberación de Nahuel Gallo renovó la esperanza de la familia de Germán Darío Giuliani, el abogado argentino que continúa privado de su libertad en Venezuela desde mayo del año pasado.

Virginia Rivero, esposa de Giuliani, expresó que la excarcelación de Gallo les devolvió expectativas, aunque admitió que la situación sigue siendo angustiante. El letrado permanece alojado en el Centro Penitenciario Yare II, una cárcel de máxima seguridad ubicada en las afueras de Caracas.

La familia sostiene que no existe una causa formal con pruebas que justifique su detención y denuncia la falta de un proceso judicial transparente. Según relataron, fue acusado de delitos como terrorismo, narcotráfico y mercenarismo, cargos que el propio Giuliani negó en un video grabado desde el lugar de detención.

Comunicación restringida y temor por su estado

Giuliani lleva más de nueve meses detenido bajo un régimen de comunicación estrictamente limitado. Su hermana, Vanesa Giuliani, explicó que solo puede realizar una llamada cada quince días, de aproximadamente dos minutos, en altavoz y frente a un custodio.

“La información que tenemos es muy escueta. No tenemos manera de comprobar cómo está él. No lo vemos”, señaló en declaraciones televisivas.

En el video difundido semanas después de su arresto, el abogado manifestó: “Hago este video porque temo por mi vida”, y negó cualquier vinculación con actividades políticas o delictivas.

La familia denunció además que habría sido presionado para firmar declaraciones y que atravesó períodos de incomunicación que califican como desaparición forzada. También expresaron preocupación por su salud física y psicológica ante la prolongación de la detención.

Reclamos diplomáticos y pedido de intervención

En el plano institucional, los allegados mantienen contacto con la Cancillería argentina y con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Según indicaron, las autoridades aseguraron que continúan las gestiones a través de canales diplomáticos, incluida la mediación de embajadas extranjeras.

La familia también acudió a la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires para solicitar la intervención del Vaticano y el acompañamiento de organismos internacionales.

Tras el regreso de Gallo, Vanesa Giuliani admitió que esperaban que su hermano estuviera en el mismo vuelo. “Nos alegramos por Nahuel, porque nadie merece vivir muriendo en una cárcel, pero fue un golpe duro”, sostuvo.

Sin fecha de liberación

La Cancillería argentina reiteró en comunicados oficiales el reclamo al gobierno venezolano para que libere a Giuliani y a otras personas detenidas por razones políticas, al señalar que la privación ilegítima de la libertad y la desaparición forzada constituyen graves violaciones a los derechos humanos.

Mientras tanto, a más de nueve meses de su arresto, el abogado continúa detenido en Yare II sin fecha confirmada de liberación. Su familia insiste en que se aceleren las gestiones para que pueda regresar a la Argentina.

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