
En un movimiento estratégico orientado a mitigar el colapso operativo y financiero de la sanidad en las instituciones armadas, el Poder Ejecutivo Nacional ha oficializado la reestructuración integral del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA).
La medida, tal como lo anticipara la Agencia Noticias Argentinas, fue cristalizada hoy mediante el decreto respectivo y dispone la escisión definitiva del organismo y la creación de dos nuevas entidades autárquicas: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG).
Esta decisión administrativa busca dar respuesta a una crisis financiera de magnitudes críticas, con un pasivo auditado que asciende a los 200.000 millones de pesos. Según la perspectiva técnica del Ministerio de Defensa y la Jefatura de Gabinete, la inviabilidad del esquema anterior radicaba en irregularidades de gestiones precedentes y un desequilibrio estructural que comprometía la atención de más de 500.000 beneficiarios.
Desglose del nuevo esquema prestacionalLa flamante OSFA operará bajo la jurisdicción del Ministerio de Defensa, liderado por Carlos Presti. Su constitución como ente autárquico le otorga personería jurídica propia para gestionar la salud del personal militar en actividad, civiles de las Fuerzas Armadas, retirados y sus grupos familiares. Por su parte, la OSFFESEG quedará bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, brindando cobertura específica a la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina.
La urgencia del reordenamiento se hace palpable en puntos críticos del territorio nacional. En Punta Alta, epicentro de la actividad naval, la Asociación de Trabajadores Estatales (ATE) ha denunciado que aproximadamente 42.000 personas —más de la mitad de la población local— dependen de esta cobertura y han enfrentado meses de interrupciones en servicios básicos.



