
El eco de los estadios llenos y el brillo de las paquitas volvió a vibrar en las redes sociales. Xuxa, la eterna “Reina de los bajitos”, despertó la euforia de sus seguidores argentinos al compartir un video retro de su icónico show en el Estadio de Vélez en 1991. Pero no fue solo un recuerdo: la artista aprovechó el posteo para confirmar lo que miles esperaban. “Luego estaré en mi Argentina que yo AMO”, sentenció, dejando claro que nuestro país será una parada obligatoria en su gira de despedida.
Bajo el título “El último vuelo de la nave”, esta gira no es un adiós cualquiera. Se trata de una superproducción de nivel internacional inspirada en el despliegue de figuras como Beyoncé y Michael Jackson, pero adaptada a la mística que solo ella sabe construir. “Las cosas pueden ser mejores cada día gracias a la tecnología actual”, reflexionó la conductora sobre el desafío de superar sus propias puestas en escena de los años 90.
A sus 60 años, Xuxa aclara que este tour de 40 aniversario no significa una jubilación definitiva, sino el fin de una etapa estética. “Al dejar de lado la nave, dejaré de lado la obligación de usar cierta ropa. En el futuro, podré vestirme como yo quiera”, afirmó, priorizando su libertad creativa para los capítulos que vendrán después de apagar las luces del estadio.
Sin embargo, el anuncio ha calado hondo en una generación que ya la esperaba desde sus declaraciones en 2025, cuando adelantó que Argentina sería el broche de oro de su carrera sobre los escenarios.

Para quienes crecieron merendando frente al televisor, el regreso de Xuxa es mucho más que un recital; es un puente hacia un tiempo donde la alegría parecía inagotable. Al jubilar su legendaria nave espacial, la artista busca sellar un pacto eterno con su público.
Como ella misma explica, estacionar la nave por última vez es una forma de poner a resguardo el tesoro más preciado de sus fans: la pureza de su propia infancia. Es una invitación a guardar en un rincón del alma ese universo lúdico, esas canciones que todavía sabemos de memoria y ese “Ilarie” que, por una noche más, nos hará sentir que el tiempo no pasó y que la magia sigue allí, esperándonos para un último baile.



