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15 puestos de penalización y una estrategia distinta en Alpine

Alpine quiere puntos para ser el mejor del resto y Franco Colapinto quiere dejar atrás el error en el Gran Premio de Azerbaiyán. Pero no será fácil volver a los puntos en el Circuito Internacional de Sepang, donde se disputa el GP de Bahréin que había sido cancelado en abril por el conflicto bélico en Medio Oriente. A la penalización de cinco posiciones por aquel incidente que dejó fuera de carrera a Pierre Gasly y Lando Norris, el piloto argentino sumará otras diez posiciones por cambiar su quinto motor de combustión interna.

En total, serán 15 puestos de penalización para Colapinto, que salvo que ocurra algo extraordinario lo dejarán largando desde la última fila el domingo. Alpine decidió asumir ahora ese castigo porque, con el retraso que ya tenía asegurado por el incidente de Bakú, consideró que era el momento menos costoso para montar una nueva unidad de potencia y evitar una penalización similar en una carrera futura.

El reglamento permite utilizar hasta cuatro motores de combustión interna por piloto durante la temporada. Colapinto ya había utilizado los cuatro permitidos y el equipo necesitaba recurrir en algún momento a un quinto V6 Mercedes. La elección fue Sepang, un circuito en el que, pese a la desventaja de largar desde el fondo, Alpine considera que existen posibilidades de recuperar posiciones durante la carrera.

La pista malaya, de hecho, puede ofrecer una oportunidad. Sus largas rectas y sus zonas de frenada permiten los sobrepasos y hacen que la posición de partida no sea necesariamente determinante. Esa es una de las razones por las que, pese al panorama complicado para Colapinto, en Alpine mantienen el objetivo de sumar con los dos autos.

Pero antes de pensar en la carrera, el equipo tomó una decisión que marcó desde el comienzo la diferencia entre los programas de sus dos pilotos. Colapinto y Gasly no tuvieron en la FP1 el mismo objetivo ni trabajaron con la misma configuración de programa. Y una muestra concreta de que el trabajo de los compañeros de Alpine será distinto durante este fin de semana se vio desde la primera sesión.

Franco salió a pista con unos racks de medición que obligaron a los mecánicos a trabajar sobre el auto antes de su segunda salida. Esos elementos debían ser desmontados y eso demoró su regreso a la pista. Después de completar algunos giros cronometrados, el argentino pasó a concentrarse en un trabajo pensado especialmente para la carrera del domingo: rodó con mucho combustible y una carga que apuntaba a evaluar el comportamiento del A526 en condiciones de carrera.

Gasly, en cambio, siguió un programa más orientado al rendimiento a una vuelta. La diferencia se reflejó en los tiempos, aunque la tabla de posiciones de la FP1 no permita comparar directamente el rendimiento de los dos Alpine.

El francés terminó séptimo, con un registro de 1m38s715, mientras que Colapinto quedó 19°, con 1m40s531. El más rápido de la sesión fue Max Verstappen, que marcó 1m37s520.

Por eso, el 19° puesto de Colapinto no cuenta toda la historia de lo que Alpine buscó en la primera práctica. Mientras Gasly dedicó buena parte de la sesión a buscar velocidad en una vuelta, el argentino comenzó a acumular información pensando en una carrera en la que, por las penalizaciones, tendrá que avanzar desde atrás.

La estrategia también tiene lógica desde el punto de vista del campeonato. Alpine llega a Malasia en una pelea cerrada con Racing Bulls por el quinto puesto entre los constructores. El equipo francés había conseguido acercarse a sus rivales, pero el accidente de Colapinto en Bakú tuvo consecuencias importantes: mientras Alpine se quedó sin sumar, Racing Bulls aprovechó y amplió la diferencia hasta los 15 puntos.

El objetivo, entonces, es recuperar terreno pese a un escenario que para Colapinto será particularmente exigente. Gasly tendrá la posibilidad de pelear por una posición de largada más favorable, mientras que el argentino deberá convertir el domingo en una carrera de recuperación.

Y Alpine ya sabe que no podrá contar con todas las novedades de unidad de potencia en los dos autos al mismo tiempo. Gasly también deberá utilizar un nuevo motor en alguna de las próximas carreras, aunque el equipo todavía no definió cuándo será el momento de asumir esa penalización. En el caso de Colapinto, la decisión ya está tomada: el castigo se paga en Sepang.

El argentino, además, no será el único piloto que enfrentará un fin de semana condicionado por un cambio de componentes. Arvid Lindblad, de Racing Bulls, también partirá con una penalización por incorporar una nueva unidad de potencia, mientras que Isack Hadjar deberá retroceder cinco lugares por utilizar su séptimo motor de combustión interna de la temporada.

Para Colapinto, sin embargo, la cuenta es más clara: 15 puestos que lo empujan al fondo de la parrilla y una carrera en la que necesitará adelantar para intentar volver a sumar. Por eso Alpine decidió que la FP1 no era el momento de buscar una vuelta espectacular con el argentino, sino de empezar a preparar el auto para el escenario que ya conocen: el de Franco avanzando desde atrás el domingo.

La prioridad, después de un Bakú que terminó antes de tiempo, es recuperar puntos. Y aunque la clasificación pueda dejarlo nuevamente en una posición incómoda, Sepang ofrece algo que el equipo necesita: una pista en la que adelantar es posible.

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